Demasiado hemos tardado en ver saltar las chispas entre Sofía y Raquel. No se aguantan en la casa, y desde que llegó la de Cáceres de nuevo como repescada, la tensión iba en aumento día tras día. Los celos que se tienen ambas ha desencadenado en una fuerte discusión. Esta vez el motivo ha sido por culpa de la prueba.

Varios fallos de Sofía y un fallo de Raquel han dado pie a una nueva guerra entre las dos concursantes. Por lo visto cuando era el turno de la fisio, su compañera Sofía no le ha avisado.

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Estando todos en la cocina han empezado con gritos y insultos entre las dos.

Sofía ha admitido que no la ha despertado para la prueba porque no le ha dado la gana y Raquel le ha reprochado que es una prueba en conjunto de todos y que si no consiguen superarla no tendrán dinero para hacer la compra semanal.

Tras varios insultos de Sofía a Raquel, llamándola mentirosa y falsa, Suso se ha metido en medio de la discusión para defender a su chica y llamar a la hija de Maite "niñata", y por si fuera poco, Marta también ha querido poner de su parte para despotricar contra la de Cáceres y ha terminado enfrentándose al catalán, que ha dado un golpe en la mesa y se ha ido al patio por no liarla más aún.

Pero los gritos han seguido cada vez más fuerte hasta el punto que Raquel ha dicho a Sofía que se está victimizando para hacer creer fuera que es la pobrecita, la que está sufriendo por estar enamorada de Suso, y la navarra le ha contestado que sobra en esa casa, y que no la quiere nadie ahí dentro.

Aritz ha salido en defensa de Raquel, alegando que aunque no se soportan, no le costaba nada despertarla porque la prueba es de todos y la comida es para todos.

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Y ha dicho bien clarito que la culpa era de Sofía y que no llevaba razón. Y la hija de Maite ha dicho que le daba igual que todos se metieran con ella por fastidiar la prueba, que solo quería ver a Raquel desquiciada.

La de Cáceres no ha aguantado más los insultos y se ha dirigido al pabellón de pruebas llorando. Allí su chico y Vera la han intentado consolar y todos le han dado la razón. En el confesionario, Raquel se ha podido tranquilizar, y ha afirmado que tienen rabia de ella porque ha entrado como repescada, y las otras no quieren verle la cara y aprovechan cualquier cosa para meterse con ella.