Ya se sabe. No hay mejor manera de reconciliarse que con un buen 'edredoning'. Una frase que Suso debe tener grabada a fuego y que ha puesto por segunda vez en valor dentro de la casa de Guadalix de la Sierra, donde el catalán sigue haciendo y deshaciendo a su antojo con Raquel, sin prometerle nada más allá que el disfrutar del momento.

Después de una recepción mucho más gélida de lo que cabía esperar el pasado jueves cuando se confirmó que Raquel había ganado la repesca, la pareja fue poco a poco entrando en calor hasta convertirse de nuevo en confidentes, mejores amigos, y algo más, hasta el punto de volver a dejar volar las caricias y los besos, para terror de Sofía, la gran perjudicada del retorno de la extremeña.

Sin embargo, y dado que ambos son muy parecidos en su forma de ser, tal y como han reconocido los propios protagonistas, no han tardado en llegar agobios, malentendidos y una serie de discusiones por cosas menores que en los últimos días habían dejado la pareja en el aire, al borde del abismo, y con pocas opciones de continuar junta, a pesar de que en uno de esos momentos de calidez Suso se atrevió a pedir una hora sin cámaras para disfrutar 'al completo´ de Raquel.

Lo que nadie esperaba el pasado domingo fue que esta dupla volviera a tener una discusión, en este caso más fuerte que ninguna de las anteriores, justo el día que el programa les tenía preparada una cena romántica y una hora sin cámaras, respondiendo así a la petición del guapo oficial de GH 16.

Sin llegar a arreglarse entre ellos, el programa informó a Raquel de esta posibilidad siendo afirmativa la respuesta de la extremeña, dejando pues ahora la responsabilidad a un Suso que no dudó en aceptarla para así buscar una nueva reconciliación de altura a través de una hora en la que resolver, por fin, toda la tensión no resuelta desde hacía mucho tiempo.

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En esa hora que ambos han tenido dentro de la casa ha pasado de todo, y aunque no hay imágenes sí que hay audio que demuestra que ambos disfrutaron y mucho. Imaginamos que ahora los veremos mucho más relajados.