Durante la tarde del martes, en Twitter había dos hashtags, #RiveraPresidente y “AlbertPresidente. Cualquiera pensaría que sería una nueva subida en las encuestas de Ciudadanos, y que las encuestas le pondrían ya en el segundo puesto, desbancando al PSOE de Pedro Sánchez.

Pues no: era que Albert Rivera iba a ser entrevistado en “El Intermedio”, el programa de información satírica de La Sexta. En Twitter, en los hashtags citados, se podían leer posts elogiosos y optimistas como “Tenemos un líder ilusionado que cree en el potencial de España y de los españoles”, otro ambiguo como “En un mismo tuit soy capaz de pedir el boicot a todos los productos catalanes y a renglón seguido apoyar el hashtag #AlbertPresidente”, y otros críticos como “Decir que Ciudadanos es el cambio es como echar ambientador en una habitación llena de basura y decir que ya has limpiado”.

Y llegó el momento de la entrevista, en el último tercio del programa.

Rivera parecía relajado, contestaba a todo sin tartamudear ni atascarse, pero cualquiera se daba cuenta de que daba muchas vueltas a varias respuestas, incluso contradiciéndose en alguna si tanto Wyoming como Sandra Sabatés se la volvían a hacer. Es más, parecía el político muy a la defensiva, y Wyoming, en su línea.

Los medios lo resumen perfectamente: en “Fórmula TV” recuerdan que la mayoría de preguntas iban de Catalunya y un referéndum, la Memoria Histórica y el yihadismo. Sabatés le criticó que defendiera un homenaje a las víctimas del yihadismo y no a las del franquismo, enterradas en cunetas. “Claro que merecen dignidad y poder recuperar a sus muertos y familiares, pero otra cosa es que hagamos un debate de todas las plazas, calles y placas de España entera”, dijo.

Wyoming le contestó: “No hay que hacer un debate pueblo por pueblo, se hace una Ley y el debate está terminado. Es triste honrar la memoria de una víctima y que su familia tenga que vivir en la plaza del señor que lo mató”. Acto seguido, el presentador dijo una frase que ha sido la más comentada e incluso celebrada de la entrevista: “¿Cuántas plazas tiene Hitler en Alemania?”, teniendo en cuenta que Rivera se desviaba a culpar a Podemos y a Ada Colau de cosas como “Ese es el debate que le interesa a Ada Colau, quitar un busto del Rey en Barcelona”. Y así siguió, desviando hacía la alcaldesa de Barcelona y el partido morado lo que pasaba.

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No quería mojarse ni en un lado ni en otro, con malabarismos. Por ello, Wyoming se mosqueó y le hizo la pregunta de las plazas de Hitler en Alemania.

 

Sobre Catalunya, Rivera dijo lo ya conocido y archioído de él. Destacaremos que reconocería un referéndum para la independencia si fuera legal, y que “la solución no es romper España, sino arreglarla”.

Acabada la entrevista, Twitter dio su veredicto, aunque parecía que más eran los que le criticaban que los que le elogiaban, al contrario que le pasó después de su entrevista con Pablo Iglesias en “Salvados”. Entre los más elogiosos, uno decía: Rivera se ha comido con patatas a sus entrevistadores en El Intermedio. El tipo va preparado a las entrevistas. Es un pico de oro”. Otro, crítico con él, dijo: Rivera se metió en la boca del lobo y éste sopló, sopló... y la casa encantada se vino abajo”. Y este cronista también puso una opinión de su cosecha en su página de Twitter: Esto es lo que parece Albert Rivera esta noche en #elintermedio. Vende seguros de decesos mejor que los vendía yo”.