El 16 de octubre se estrenó la segunda temporada de "The Knick", la serie estadounidense que plasma el desarrollo del hospital que da nombre a la misma y que indaga en los detalles más perversos de la medicina de principios del siglo XX. John Thackery, interpretado por un asombroso Clive Owen, se alza como protagonista no solo de la historia, sino también de la intriga. Los fans acogimos con aclamaciones el tráiler de la nueva temporada y ahora estamos deseosos de saber cuál será la evolución, o involución, del doctor. Conoceremos su futuro. Sin embargo, es necesario analizar el resorte del cirujano estrella.

Con la primera temporada, hallé ciertas similitudes entre John Thackery y el doctor Victor Frankenstein, uno de los personajes literarios más consagrados de la literatura inglesa del siglo XIX, credo por Mary Wollsonecraft Shelley.

¿Acaso ambos científicos no se ven empujados por la ambición del avance hacia la supremacía científica? Siguiendo esta finalidad, Frankenstein crea a un monstruo literal, de carne y hueso, y Thackery, a un monstruo metafórico que reside en su interior, desencadenado por el consumo de drogas, las cuales se convierten en las responsables, en parte, de su gloria, así como de su fracaso. Ahora bien: ¿cuál de los dos es peor? ¿Preferirías enfrentarte al monstruo que ves al mirarte en el espejo o, por el contrario, a una criatura real? ¿Cuál sería más difícil de vencer? Podemos contemplar lo monstruoso en alguien ajeno y turbarnos, pero, si una aberración vive en nosotros mismos, no podemos retirar la mirada: él seguirá allí a no ser que lo combatamos. Visto desde este prisma, podemos afirmar que cuenta con el factor de lo desagradable (si bien no alcanza el grado de "American Horror Story"), de aquello que nos hace sentir incómodos, pero que nos encanta.

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Volviendo al núcleo del artículo, los dos doctores desencadenan la perversidad, abren la caja de Pandora, por su afán de superar las limitaciones médicas, y acaban por firmar el apocalipsis de la moral. Para Frankenstein y Thackery, el fin siempre justifica los medios. Lo que podía parecer una escalera que construyen hacia un futuro esperanzador, no tarda en convertirse en un abismo. Y Thackery, el salvador, se debate entre el papel de héroe y antihéroe. Al fin y al cabo, ¿quién querría ponerse en manos de un adicto a las drogas?

Espero grandes cosas de esta temporada. Espero, como todos, que John consiga amarrar al monstruo con un nudo constrictor. Yo, por el momento, no estoy segura de poder vencer mi adicción a las series.

Tráiler de la segunda temporada de "The Knick":