Estaba cantado y no pudieron hacer nada para evitarlo. ‘Tu cara me suena’ batió un nuevo record logrando un 23,5% de audiencia frente al Deluxe con un 18,6% un punto menos que la pasada semana aunque todavía mantiene una audiencia importante. El magnífico programa de Antena 3 se ha afianzado como la mejor opción de entretenimiento para la noche de los viernes.

En el ‘Deluxe’ no consiguen contenidos interesantes y de nuevo recurrieron a los colaboradores para hacer un programa de relleno con poco de entretenimiento y mucho de vergüenza ajena. Pudimos ver a un Kiko Matamoros a ratos prepotente y a ratos actuando como un boxeador sonado, explicando de nuevo sus miserias y como a pesar de su hastío por ‘Sálvame diario’ debe seguir en su puesto de trabajo para poder mantener el nivel de vida, chalet incluido, en el que está metido.

¿A quién le interesa?

La inmolación pública de Lydia Lozano a costa de un supuesto desliz en Cuba hace veinte años, fue denigrante y debería ser ilegal. No parece casual que la debacle comenzase al día siguiente de que ese ser abyecto llamado Kiko Hernández, luciendo el mismo exceso de botox que su jefe que hace que sus cejas vayan camino de aterrizar en su cogote, pidiese a voz en grito que la ‘cúpula’ presionase con toda la artillería disponible a Lydia Lozano para que participase en ‘GH VIP 2016’, algo a lo que ella se niega.

Qué la doliente hija de Julián Muñoz, un delincuente que ha blanqueado dinero de forma continuada diezmando las arcas del ayuntamiento de Marbella, cuestione a la justicia mientras pide el tercer grado para su padre por cuestiones humanitarias, no tiene parangón y demuestra el cada vez más bajo nivel a que está llegando un programa que o lo cambian de arriba abajo o lo van a seguir viendo languidecer, sobre todo si Antena 3 se sigue poniendo las pilas y nos ofrece auténticos programas de entretenimiento como este imbatible ‘Tu cara me suena’.

Vídeos destacados del día

El ‘Poli Deluxe’ a Ylenia Padilla, un juguete roto antes siquiera de empezar a funcionar, no merece ningún comentario por parte de quien relata esta crónica.

La perplejidad absoluta llegó al final. ¿Tan mal va su libro que además del anuncio televisivo Jorge Javier Vázquez tiene que descender al averno contando sus excesos de todo tipo en un Polígrafo? Así debe ser, de otro modo no se entiende ese afán en desvelar que ha tomado sustancias ilegales, practicado sexo con desconocidos, sido infiel a su pareja y un largo etc. Todo ello sin dejar de hablar de ‘su libro’ y con los colaboradores haciéndole la pelota en su estilo. Según él, ahora a pesar de las críticas y de los programas fallidos está en su mejor momento ¿Seguro?