Durante dos semanas Sálvame Deluxe ha sucumbido ante un ‘Tu cara me suena’ que apuesta por la superación y el espectáculo y claro está tenían que intentar rizar el rizo para no volver a pegarse el batacazo. Sálvame diario está en entredicho y no podían consentir que el Deluxe siguiera el mismo camino. ¿Qué hacer? Pues tirar de morbo a costa del miembro de la familia Pantoja con el que llevan tiempo cebando su aparición: Kiko Rivera y de paso cambiar la cabecera del programa que ahora es más canalla y menos Deluxe, con aullido de lobo incluido.

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Debemos ser conscientes de que los mensajes que sube a Twitter el Dj y los que se envía con Kiko Hernández son todo parte de un guión, como siempre. Aquí de lo que se trataba era de crear espectación por ver si el hijo de la Pantoja sería capaz de vender su alma al diablo, como sí fue, con tal de engrosar su cuenta bancaria.

Se acrecentó el morbo a base de que Kiko Hernández filtrase convenientemente mensajes beligerantes, incluso uno haciendo alusión a ciertos hábitos de Belén Esteban al que ella contestó de forma contundente. Para rematar la faena, se anunciaron a bombo y platillo unos ‘vetos’ a Mila, Hernández y la propia Esteban, más falsos que los billetes del Monopoly. Cada cual tenía su papel a interpretar y su guión a seguir.

Lo que vimos la noche del viernes fue la cuadratura del círculo. Jorge Javier trató de entrevistar a Kiko Rivera al estilo de Mercedes Milá, pero no consiguió más que respuestas vagas y sin interés, con un invitado despechugado y chulesco que fue tirando balones fuera y lo llevó a su terreno de forma descarada, sin que el presentador fuese capaz de evitarlo.

El hijo de la Pantoja que comparte caídas de ojos con Belén Esteban, le quitó el falso veto a ella y a los demás y fue en la ronda de preguntas del resto de colaboradores cuando le sometieron al tercer grado con preguntas realmente incomodas.

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María Patiño, a quién él previamente había amenazado con un: ‘Nunca olvides que vivimos en la misma ciudad’ no apretó lo que se esperaba ¿Por miedo? Fue Gema López la más incisiva. ¿Le dieron a ella el papel de Némesis? Seguro que lo aceptó encantada.

A la pregunta ¿Pactada?: ‘¿Has tenido problemas con el alcohol y las drogas? Kiko Rivera respondió sin titubeos ni sorpresa lo que no deja de ser llamativo: ‘En algunos momentos de mi vida he consumido, claro que sí. Cómo muchísimas personas’. Para a continuación afirmar que se ha hecho una prueba toxicológica y que ahora está limpio.

Tuvo reparos en confesar unas infidelidades de las que hay todo tipo de pruebas y en cambio bajó al fango en algo que podía haber obviado alegando a su intimidad. Una torpeza firmada de antemano y muy bien pagada pero que seguro le traerá consecuencias no deseadas. La despedida tras unas cuantas preguntas de relleno, fue fría y Kiko Rivera salió escopetado del plató ¿Hasta la próxima necesidad acuciante de hacer caja? ¡Seguro que sí!