Cuando acudimos a la gran pantalla a ver una película del futuro, pueden pasar dos cosas, que nos suene creíble y nos haga pensar lo maravilloso ( o desastroso) que sería ese futuro, o que intentado anticipar los grandísimos avances de la humanidad, caiga en la más absoluta ciencia ficción donde no nos creemos ni el nombre de los personajes. Marte empieza bien, te atrapa, te hace estar en Marte y ser un poco más astronauta, a partir de ahí la cosa decae bastante.

Más de dos horas en el espacio inventando ingeniosas ideas para traer de vuelta a un hombre atrapado en marte, Matt Damon, pueden cansar.

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El actor principal está correcto y no defrauda, y prácticamente, se echa a sus hombros el peso de la película, junto la escenografía bastante conseguida del planeta rojo, que seguiremos mirando con curiosidad al cabo de un par de horas en la butaca.

El reparto que resta, ni te lo crees ni lo pones en duda, simplemente da para lo que da. Scott consigue lo que buscaba en un film que seguirá dando que hablar, el director cuenta con guión sólido, que opiniones aparte, sabe ejecutar con bastante tino.

Conforme se acerca el final el film se va a haciendo largo e inverosímil. A pesar de una idea potencialmente original, basada en la novela “El marciano” de Andy Weir, y de unos recursos notables habrá que esperar para ver si triunfa en los premios de la  Academia, como ya lo hizo Gravity. La parte más técnica o física no requiere tampoco mayor quebradero de cabeza, pues la cinta se centra más en el qué, que en el cómo. No saldremos de la sala explicando a nuestros amigos cómo es posible lo que aparece en la película, como ocurría frecuentemente con Interstellar.

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Y cabe destacar que el espacio no tiene por qué ser tan aburrido como nos enseñó  Gravity, aspecto del film a señalar definitivamente.

Ridley Scott podría firmar su mejor estreno, la cinta consiguió recaudar más de 50 millones en Estados Unidos en su estreno y está gozando de un inmenso tirón en diferentes países. La NASA, Matt Damon y el propio director son los mejores reclamos con los que cuenta la película.