Roxana Giovanna Luque Salca, de 43 años y madre biológica de Isa Pantoja, ha roto el silencio y ha decidido salir de la clandestinidad para sorpresa de todos. La peruana manda un mensaje a su verdadera hija a través de la revista Lecturas, de la que es portada este miércoles: "Solo quiero verla y darle un abrazo antes de morir", declara.

Hace 20 años, Roxana era una chica peruana de 23 años embarazada de una niña, sin el apoyo de su familia y sin dinero. Consideró que el acto de amor más grande que podía llevar a cabo con la pequeña, era darla en adopción. Con la esperanza de que una buena familia se hiciera cargo de su hija y pudiera llegar a darle un futuro mejor.

Las horas previas a la adopción fueron las más duras para la joven madre. La dejaron en una habitación a solas con el bebé y le pidieron que se despidiera de ella para siempre. Roxana les preguntó si podría saber donde iba a vivir la niña, a lo que le respondieron con un escueto "Está prohibido". Fue la asistenta social la que la animó a dar ese difícil paso. La situación económica de Roxana era tan mala que no habría podido sacarla ella sola adelante.

Cuando llegó el momento de separarse de su hija, no pensó que pudiera llegar a ser tan horrible. "Fue muy duro. Es como si a una le cortaran un brazo", relata. Roxana sintió alivio al enterarse más tarde por la prensa de su país, de que la cantante Isabel Pantoja había adoptado a su hija Andrea Celeste. La joven madre peruana habló con la asistenta social para que le hiciera llegar a la tonadillera un importante mensaje: "Quiérela mucho".

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Desde aquella no ha habido ni un solo momento en el que Roxana no se acordara de su hija. "La perdí por darle una vida mejor y nunca me he arrepentido. No tenía que estar pendiente de si iba a comer o no ese día. Sabía que no le iba a faltar de nada", afirma visiblemente emocionada.

Roxana niega haber recibido dinero por dar a su hija en adopción. Reconoce abiertamente que le gustaría volver a ver a Isa por última vez. No quiere arrebatar a su hija de las manos de Isabel Pantoja, ese no es su objetivo. La peruana está muy agradecida a la cantante por haberle dado a su pequeña una vida mejor. Aunque se confiesa preocupada por las últimas declaraciones de Chabelita a la prensa en las que afirma sentirse sola en la familia Pantoja. El último deseo de Roxana es poder conocer a su nieto Alberto. ¿Será esto posible? Por el momento Chabelita ha declarado sentirse triste y decepcionada por la aparición pública de su madre biológica. La joven teme que las intenciones de Roxana se basen únicamente en fines lucrativos.