El paso por la casa de Gran Hermano no ha sido la experiencia de su vida. El concursante "invisible" de la decimosexta edición de este popular concurso reconoce haber sido rechazado por sus compañeros desde su entrada en la casa. Muti no guarda un buen recuerdo de los ocupantes de Guadalix, a excepción de Suso, íntimo amigo del joven. Precisamente su amistad con el catalán fue el detonante de su expulsión en la gala del pasado jueves. La audiencia había decidido expulsar a Muti con la intención de castigar a Suso por los desafortunados comentarios machistas que venía haciendo el concursante.

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El encargado de pagar los platos rotos de su amigo ha sido el africano, cómplice y confidente dentro de la casa.

Para Muti la relación de amistad que mantiene con Suso es fuerte y duradera ya que este ha sido el único concursante que le ha acogido con los brazos abiertos.

Los demás le han ignorado, pese a los intentos del joven por integrarse en la casa. Muti relata que cada vez que él hablaba nadie le hacía caso, si él estaba en el salón los demás no entraban a saludarlo. Duros momentos para el exótico concursante que habla sin tapujos de la discriminación que sufrió en sus propias carnes: "Hubo comentarios muy feos que no me gustaron nada. No estoy sordo. No soy tonto. Que me desprecien a mí de esa manera...".

No le dio tiempo a enamorarse pero sí a tontear con Sofía, la hija de Maite. Muti reconoce que Sofía es una chica muy atractiva pero que jamás tendría nada con ella porque él no es de los que traicionan a sus amigos. Suso llegó a decirle a Muti que se enrollara sin problemas con Sofía, que a él le daba igual, que no estaba enamorado y solo tenía ojos para Raquel.

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Pero aún así, se negó. 

Respecto a los polémicos comentarios que han servido de aliciente para su expulsión, Muti reconoce no ser machista y cree que la audiencia ha malinterpretado sus declaraciones. Para él, son conversaciones entre amigos sacadas totalmente fuera de contexto. Ahora que está fuera del programa, Muti quiere dedicarse por entero a trabajar en una pastelería. Está muy ilusionado con su trabajo aunque no descarta opositar a policía nacional.