Maite ayer fue la principal protagonista de una gala que con solo poner los vídeos en los que ella salía hubiera tenido material para hacer 3 o 4 galas seguidas. A nadie deja indiferente esta mujer que con su comportamiento no solo se ha puesto ella en el disparadero, sino que ha arrastrado a su hija Sofía, que de no cambiar mucho el panorama no tardará en acompañar a su madre.

El comportamiento de la conductora de autobús tenía altas probabilidades de ser sancionado en forma de nominación por sus compañeros. Actitudes altaneras y agresivas que no gustan en la convivencia, máxime cuando se conoce a la personas de horas o días. Cualquier persona evitaría mostrarse así si tuviera intenciones de ganar el concurso o al menos aguantar más semanas en él.

En el caso de Maite parece que o bien quiere salir para rentabilizar su salida del concurso o los encargados del casting vieron en ella un filón para tener audiencia aún a sabiendas de que daría mucho que hablar y sería con total probabilidad la primera en salir del concurso.

Gran Hermano es un concurso de convivencia pero está claro que algo de guión existe y con las personalidades de los concursantes se puede hacer un cocktail que sea atractivo cara a la audiencia. Desde el año 2000 hemos podido ver ediciones para todos los gustos, algunas incluso con concursantes demasiado aburridos que dejaron a la casa sin demasiado interés para las últimas semanas.

Esto podría pasar si sale Maite,que de momento está siendo lo más destacado de una edición en la que al menos de momento, solo podemos destacar a Hans como otro posible concursante jugoso que pueda dar buenos momentos al concurso.

Vídeos destacados del día

A pesar de que la salida de Maite pueda beneficiar a la convivencia de la casa, al espectador quizás le reste ese "picante" que suelen tener los concursantes que salen a las primeras de cambio o que destacan por tener una personalidad fuerte.

Por poner dos ejemplos ¿se acuerdan de Maria Jose Galera? o ¿se acuerdan del "Yoyas"? concursantes que pudieron haber dado aún más juego y que al final nos quedamos sin poder saber si hubieran dado más.