Qué poquito hemos tenido que esperar para ver quién tomaba el relevo de malo de la casa de Maite, después de que la polémica concursante navarra se convirtiera en la primera expulsada de la decimosexta edición de Gran Hermano.

El testigo lo ha tomado el televisivo Suso, quien cree controlar los tiempos y las audiencias de la televisión mejor que nadie tras su paso por Mujeres y Hombres y Viceversa, y tras tantear cuál ha sido la reacción de la audiencia y la casa tras la salida de la que potencialmente estaba llamada a ser la gran incendiaria de la casa.

Un papel que ahora ha decidido tomar él, quien no ha dudado en reconocer que, como seguidor del programa, este necesita a una persona que tenga una estrategia clara, abierta, sin miramientos y que sea capaz de poner chispa en la casa, y por qué no, generar enfrentamientos entre los concursantes para ser él el que los consiga apagar mientras poco a poco se va quitando rivales de en medio.

Si bien en las primeras nominaciones su objetivo fueron la madre y la hija, Maite y Sofía, cumplido su objetivo de romper este vínculo, y viendo que Sofía era la menos votada para salir de las nominadas, el catalán ha decidido pegarse ahora más a ella y menos a la chica que de verdad le gustaba al principio, Raquel, con quien ha iniciado una guerra particular que está teniendo daños colaterales a algunos de sus acólitos.

Y es que Raquel tiene menos apoyo que Sofía fuera, a tenor de las primeras expulsiones, y eso es algo que se sabe en la casa y que Suso pretende utilizar en su favor.Además, Suso también sabe que las parejas venden en la casa, por lo que por un lado está dispuesto a dar más bola a Sofía, y por otro está deseoso de que Carlos e Ivy se separen de una vez en la casa con la salida de ella para así romper otros posibles rivales por el triunfo final.

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En el camino, cree que Enrique también debe salir por ser unos de los que más le critica en la casa.

Que Carlos le salvara de las nominaciones, como él mismo ha reconocido, ha despertado a la fiera y ya tiene una estrategia clara para ganar Gran Hermano 16. La audiencia parece que no lo tiene tan claro.