Contra todo pronóstico y a pesar de que algunas voces pedían que la expulsada fuese Raquel, la audiencia no ha soportado ni un momento más la mala convivencia, la prepotencia, los malos modos, el lenguaje arrabalero y la provocación extrema de Maite, que se ha convertido para respiro de los habitantes de la casa en la primera expulsada de esta edición de Gran Hermano.

Desde que comenzó el programa, los espectadores han asistido con perplejidad a un comportamiento fuera de toda medida por parte de una mujer que al igual que la ex concursante Aida, considera que es: la elegida de Dios’ no sabemos muy bien para qué, pero ella totalmente imbuida en su papel, ha mangoneado y ha hecho su santa voluntad con palabras soeces y despectivas para sus compañeros, provocando broncas y amenazando hasta al pobre perro que vaga a su aire por la casa.

El programa ha tratado por todos los medios de evitar que la audiencia se diese cuenta del verdadero comportamiento de esta mujer desquiciada. En la pasada Gala se eliminaron los vídeos más comprometidos, aquellos en los que le proponía a su propia hija que le hiciese trabajos manuales a Suso. Poco después llegó una broma que le gastaron algunos y que el ‘Súper’ aprobó, le pusieron crema de afeitar en la cara mientras dormía. Su reacción fue proferir amenazas de agresión dirigidas a Raquel que no tuvo nada que ver, pero a la que ella tenía en su punto de mira. El vídeo también lo eliminaron, pero algún avezado espectador lo capturó en directo y lo subió a las redes sociales.

Muchos nos temíamos que hubiera una agresión, ya que ella en todo momento la ha buscado. Las cosas han debido de llegar a un punto álgido estos últimos días y el 24 horas ha sufrido cortes en cuanto las discusiones subían de tono, parece que al final el programa ha comprendido que la situación estaba a punto de írsele de las manos y por eso en las últimas horas hemos asistido a un cambio de actitud en los programas de la cadena.

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En otras palabras, han decidido dejarla caer antes de tener que asistir a un episodio irreparable.

En su entrevista con Mercedes Milá, que ha estado tibia y muy alejada de la periodista de raza que hemos conocido, tanto que incluso le ha prometido una posible repesca, Maite se ha mostrado igual de prepotente, sin reconocer ninguno de sus errores, sin parar de besarse los brazos y repitiendo que es única y que a ella es a la que le han hecho la vida imposible. Ahora a pasearse por los platós haciendo caja y promocionando a su hija, que esa ha sido su estrategia desde el principio.