Llegó el día de la segunda gala, el primer gran programa con expulsión y nominaciones, además de mucha opinión y un sinfín de vídeos de repaso de lo que ha venido sucediendo en estos primeros días de convivencia, ya la emoción es máxima.

Después de volver completamente locos a los seguidores de este Reality, el de más éxito y audiencia en España, a través de una serie de secretos por parte de los nuevos habitantes de la Casa de Guadalix de la Sierra que nadie o casi nadie sabe, algunos de ellos han ido revelándose con el paso de la convivencia hasta el día de hoy, cuando todos verán definitivamente la luz.

A modo de repaso, hay que recordar que Maite y Suso no son familia, que Han habla perfectamente español, que Amanda es una estudiante de diez, además de una ex deportista de éxito, que Aritz es un loco de las redes sociales o que Maite conoce los secretos de todos los integrantes de la casa, si bien no tiene ni idea a quién pertenece cada uno.

Pues bien, uno de los más comentados desde que comenzara la experiencia pertenece a una de las chicas más jóvenes de esta 16ª edición de GH, hablamos de la catalana Carolina, quien sus pocos minutos de pantalla están llamando especialmente la atención de sus familiares y amigos fuera de la casa.

Lo cierto es que la jinete modelo, de tan solo 21 años, es la concursante que ve muertos en la oscuridad, lo que por ahora está impidiendo que los habitantes de la casa puedan dormir con la luz apagada por las noches, ya es que es en este momento cuando se le aparecen todos sus temores a Caro.

La gerundense, cada vez que se encuentra en algún habitáculo sin luz, sufre la presencia de una anciana vestida de blanco que se le queda mirando a poca distancia desatando toda una crisis nerviosa en Carolina, quien no ha dudado en acudir a varios mediums en busca de respuestas...

Vídeos destacados del día

y sobre todo de una solución a esta aparición que le impide tener una vida normal.

Ojo porque esta no será la única gran revelación en la casa. Esta noche saldremos de dudas en torno al resto.