El portal "Formulatv" se hacía eco estos días de las acusaciones de censura en la emisión del canal 24 horas de Gran Hermano por parte de las redes sociales. Tanto Facebook como Twitter estaban plagados de conversaciones quejándose de la falta de transparencia de la emisión. Los motivos eran bien claros y constatables, en los momentos de máxima tensión se enfocaba a otras partes de la casa o al logo del Gran Hermano.

Esto lleva si hacemos memoria prácticamente desde que comenzará el concurso en el año 2000, bien sea por comentarios inadecuados o por querer guardarse imágenes "suculentas" para los resúmenes o las galas, los espectadores se quedaban sin poder saber lo que ocurre en la casa.

Queda meridianamente claro que este manera de actuar esta produciendo una frustración muy grande en los seguidores del 24 horas que ven durante horas el programa y cuando llega lo "interesante" se quedan sin verlo.

Esta manera de tratar su contenido parece que seguirá siendo fruto de polémica pero tiene difícil solución, ya que al final el programa tiene potestad para emitir lo que le parezca oportuno y sinceramente les ha funcionado muy bien el asunto durante todos estos años.

Otro tema que suscita gran controversia es el de las votaciones, las encuestas según muchos fanáticos del concurso están teniendo unos giros muy grandes, llamando la atención que Maite la más votada hasta hace pocos días y que parecía tener todas las papeletas para salir en primer lugar de Gran Hermano, ha pasado a tener otra rival que sin haber hecho algo gravísimo está a su nivel.

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¿Puede ser que el programa quiera que no salga Maite? son meras suposiciones y no tienen mucha base, ya que durante muchas ediciones hemos asistido a eliminaciones de concursantes que daban mucho juego y al final quedaban muchos "muebles" en la casa.  La posibilidad de que la audiencia decida que Maite debe continuar también existe y que la prefieran a ella antes que a Raquel o a su hija Sofía. El debate sigue siendo estéril y el jueves veremos quien se queda en la casa al final en una gala que promete emociones fuertes.