Ayer todos estábamos pendientes de ese ingreso en prisión de Isabel Pantoja, todos menos ella, porque parece que ella tenía claro clarinete que de entrar en la cárcel ni hablar del peluquín. Entró en el hospital para que le traten sus problemas de azúcar. Lo más interesante es que, mientras que está en el hospital, le cuenta como si cumpliera condena, es decir, le van descontando días, pero ¿Qué pasaría si todo esto no fuese más que un "pariré”? Pues que si la descubrieran se podría montar la "mari-morena”.

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Estaban ya casi a punto de concederle el tercer grado, e igual se lo hubieran denegado.

Mucha gente opina que esto no se hace así, que si se encontraba mal debería de haber ido a la cárcel y exponer su situación, y así ellos ya hubiesen tomado medidas, no ir ella por su cuenta donde quiera.

Por todo ellos su tercer grado podría ser denegado.

Cuando todos pensábamos que íbamos a desayunar con la vuelta a prisión de Isabel Pantoja, la tonadillera nos ha sorprendido con un cambio de Alcalá de Guadaira por un hospital. En la puerta de su habitación hay una pareja de agentes de la policía nacional que esta custodiando. Vamos, que la Pantoja se ha marcado todo un “Prision Break” que retrasa su vuelta a la cárcel.

¿Se trata pues de una estrategia para pasar el menor tiempo posible entre barrotes? Estaba previsto desde el pasado viernes que ingresara ayer, le tenían preparada la habitación don ella está, que está sola. Fuentes aseguran que ella lo que comentó en un principio era que volver otra vez a prisión era todo un shock, que fíjate esto que fíjate aquello, vamos como que ella no se merecía estar donde está.

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¿Pueden ser que esta testigo no esté en lo cierto y nos encontremos ante una situación de gravedad? Otras fuentes aseguran que si se trata de un tema serio, que en la actualidad ella sufre algunos problemas como las descompensaciones de azúcar, y que le está afectando incluso al riñón, problema que ella no tenía antes, que puede sufrir un infarto o una angina de pecho. Si el hospital ha decidido darle una habitación es que el problema debe ser más grave de lo esperado. Todo esto puede ser consecuencia de las distintas discusiones y enfrentamientos a la realidad que ha tenido estos días de libertad. Sea o no cierto, sus hijos estuvieron todo el día de ayer sin aparecer y sin dejarse ver por el hospital, como sí lo hizo Anabel Pantoja, la sobrina, y eso que ambos estaban en Sevilla. Es más, ayer todo el día Kiko Rivera estuvo promocionando su radio online.

La Pantoja sigue sin entrar a prisión. Lo que si sabemos es que esto puede poner en peligro su queridísimo tercer grado.