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No sabemos si se ha ido de vacaciones, pero ayer la gente que ve habitualmente “La Sexta Noche” por Televisión o el público del plató, entre ellos este cronista, agradecimos que no estuviera el habitualmente polémico y deslenguado Eduardo Inda, que ahora se ha convertido en azote de pecadores que escriben tuits que les condenarán al Infierno.

Pero estaba su “otro yo”, Paco Marhuenda, que cuando está Inda se convierte en moderado, casi en su peculiar Pepito Grillo, pero que en el último programa, no sabemos si por que no había allí ningún equivalente de Inda que le pusiera en un aprieto, quizá Xavier Sardà, que se mantuvo al margen de las discusiones políticas entre los representantes del PP con los del PSOE.

Cuando llega la última hora de programa, que se dedica a debates de temas sociales, y donde Sardà deja su lugar a Elisa Beni y Javier Aroca, como decimos, Marhuenda parecía estallar cuando se trataba nuevamente el tema de las víctimas del franquismo. Si antes, con el de la Ley Mordaza, parecía más tranquilo, se enervó un poco más al juzgar como demagogia las acusaciones de la izquierda y se fue directamente a la Guerra Civil, cuando se refería sólo el tema a la dictadura de 1939 a 1975, y de 1936 pasó a 1978, como bien le recordó Tania Sánchez, contertulia anoche.

Puede comprenderse que hablara de las atrocidades que durante aquella guerra sufrieron los católicos por los republicanos (“Aquí se mataba a lo bestia”), eso ya lo sabemos y está probado, pero lo que sorprendió es que comparase la transición española con la francesa, por aquello de que según él y los que estaban a su lado (Antonio Beaumont uno de ellos) no conviene “volver a abrir heridas”.

Pero dijo Marhuenda, en una comparación con la transición española que no tenía mucho sentido, y que a este cronista le sorprendió por lo absurda que era, lo que hizo Francia después de la II Guerra Mundial y sus represalias contra los colaboracionistas franceses con Hitler: “En Francia tuvieron un problema muy grave con el colaboracionismo con los nazis. ¿Sabéis qué hizo De Gaulle? Metió en la cárcel a Pétain y mató a Laval”.

Para quienes no sepan mucho de Historia, Pierre Laval fue un político francés que acabó admirando a Mussolini y a Hitler, convirtiéndose en un convencido de las bondades de la Alemania nazi, se opuso a las sanciones internacionales contra la Italia fascista por la invasión de Etiopía, y ya en la Francia de Vichy, tuvo muchos cargos importantes, como el de Ministro del Interior, persiguiendo a miles de judíos, sobre todo, y a resistentes.

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Fue juzgado después de la guerra, aunque intentó pedir asilo en la España franquista, y aunque él se consideraba inocente, casi toda Francia, De Gaulle incluido, apoyaba que fuera fusilado, y así fue. Pétain ya es más conocido, y era el Jefe de la Francia de Vichy; fue condenado a cadena perpetua.

Por lo tanto, no se sabe muy bien a qué viene esa comparación de Marhuenda. Francia y Alemania cerraron heridas bélicas inmediatamente, convirtiéndose en fieles aliados desde entonces y convirtiéndose en dos democracias fiables. Y sólo los partidarios de Le Pen tienen “heridas abiertas”. Francia pudo juzgar a los culpables de su dictadura; España, no. Y menos aún que Marhuenda acuse a De Gaulle de matar (o sea, asesinar) a Laval. Laval asesinó a miles de compatriotas suyos, y los supervivientes le juzgaron como traidor y asesino. Será que De Gaulle jamás quiso ser amigo de Franco, por eso le atacan tanto.