El artífice de la ‘noticia’ no podía ser otro que Kiko Hernández que ha entrevistado a Kiko Matamoros en la revista QMD. La pasada semana en Sálvame cebaron dicha entrevista y un Matamoros compungido y con un hilito de voz, a una afirmación de Kiko sobre su marcha del programa, declaraba que no podía hablar y que el lunes lo entenderíamos todo. Y lo hemos entendido, ya lo creo que sí.

En la revista y a todo color aparecen Matamoros y su novia Makoke luciendo al sol sus cuerpos trabajados en gimnasio, unas magníficas sonrisas y unos posados muy amorosos.

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En primer lugar se trata la última crisis de la pareja que tuvo como resultado el que él recalase, durante diez días nada menos, en un hotel madrileño para que corriese el aire.

En una cena firmaron la paz y hasta hoy.

El meollo de la entrevista es asegurar que ya tiene el divorcio de su primera mujer la hermana de Mar Flores y que ha retomado su intención de casarse con Makoke ¿Cuándo? Va para largo. Según Matamoros: ‘Hay que cumplir unos plazos, primero para inscribir en el registro el divorcio, que está en trámite aunque a punto’ Total, que al preguntarle Kiko Hernández si se compra traje de primavera o verano para ir a la boda, Matamoros le contesta: ‘De primavera’. De momento ni hay fecha ni hay anillo, así que como en la canción ‘La vida sigue igual’.

Vuelve a cargar como siempre contra Lydia Lozano y su marido, lo que demuestra una vez más una obsesión malsana por su compañera que no se si a Makoke le hará mucha gracia o por lo menos no debería hacérsela.

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Y llegamos a su ‘futuro’ en Sálvame. Preguntado por la relación con su hijo mayor no tiene más remedio que confesar que todo sigue sin arreglarse. Si tenemos en cuenta el tuit durísimo que Diego hace público en los primeros días de Agosto, las cosas entre ellos están peor que nunca: ‘Sinvergüenza... Como no coges el telf, cuando vas a pagar la pensión de Junio y Julio de tu hija?’ Refiriéndose a su hermana pequeña, quien a su vez da las gracias a su padre por no haberla llamado en su cumpleaños y le cuenta sus buenas notas, por si le interesa.

A la pregunta de si ha pensado en tirar la toalla contesta: ‘No en tirar la toalla, pero sí que he pensado mil veces en dejar el programa para mi estabilidad personal, para mi tranquilidad’. Y en esto se queda lo que Kiko Hernández y él cebaron con mucho misterio, dando a entender que Matamoros estaba poco menos que con un pie fuera de Sálvame. Agua de borrajas y poco más, como todo lo que hace referencia a este personaje. Ni se casa, ni se marcha del programa, ni se reconcilia con sus hijos, ni nada de nada. ¿Montaje o serpiente de verano?