Nos había resultado graciosa cuando buscaba novia para su hijo en '¿Quién quiere casarse con mi hijo?' Y en los primeros momentos de la convivencia en 'Pasaporte a la isla' se hizo merecedora del aplauso del público, con un amplio sector a favor de hacerla ganadora del Reality. Pero como decía Baltasar Gracián: 'Lo bueno, si breve, dos veces bueno'.

Una cosa era verla a ratos en el anterior concurso y otra muy distinta son veinticuatro horas de convivencia en unas condiciones difíciles que requieren una flexibilidad, actitud y capacidad de sacrificio que Mari Carmen está lejos de tener y eso que empezó diciendo que comería bellotas y lombrices (de tierra claro está).

Ya se les avisó de que tenían prohibido cortar ni una rama y mucho menos dañar a cualquier animal. Ella o bien no se enteró o ignora las indicaciones que les dan.

El número que montó con los pollos congelados es digno de estudio. ¿Cómo es posible que una mujer 'de campo' y madre de familia, como ella misma se encarga de recordarnos cada cinco minutos, no tenga ni idea de trocear un pollo e incluso de cocinarlo? Es algo elemental saber que la piel del pollo tiene grasa y que si no tienes aceite, no lo troceas sino que lo asas entero para que con esa grasa la carne quede jugosa. Y encima quería llevar razón sin escuchar ninguna de las indicaciones que le daban sus compañeros y compañeras.

Más tarde hemos podido oírla decir que iba a matar al gallo Lolo, que si había ratas, bien limpias y a la cazuela y lo más surrealista, que si se le cruza un gato también lo mata, lo despelleja y tienen comida ¿Un gato? ¡Señora, esto es un reality de supervivencia no la posguerra!.

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Y eso no es todo, ni mucho menos, luego están sus peroratas sobre hormigas y pirañas, que no sabemos qué es lo que lee Mari Carmen pero a lo mejor, puede ser, no acaba de enterarse. María José, su sufrida compañera (mucho más lista) escucha, observa y calla, consciente de la que se les viene encima como siga la otra divagando en voz alta. Ayer su disertación sobre la reproducción asistida nos dejó anonadados, pero lo de la homosexualidad ha sido no ya de traca sino de mascletà.

Según dice ella, en su cabeza no cabe 'eso' y así se ha lanzado a decirle a un Jesús Reyes que ha demostrado una educación exquisita: 'Tú te sobas con una tía, y como tienes el órgano de un hombre... ¿a ti no te da gustillo aunque seas homosexual?' Estupor por parte de Jesús, gesticulación excesiva por parte de Mari Carmen y remate final: 'Pero Jesús, si tu rabillo es el de un tío'. Y ya muy nerviosa: '¡No me habléis de sexo!' Tanto Jesús como Gaby demuestran su buen carácter disculpándola e incluso diciendo que se ríen mucho con ella y sus cosas, pero las caras del resto de compañeros no expresan lo mismo.

Mari Carmen es sin duda buena esposa y madre, pero su peculiar forma de ser, su excesivo nerviosismo y su verborrea incesante (a veces parece que se ha comido a José Mota) es seguro que le pasan factura, haciendo que ella y su sufrida compañera puedan ser las próximas nominadas.