No habíamos visto nada igual tras el hundimiento del Titánic. Un programa innovador, el primero en el que se puede votar gratuitamente y que podía ser muy divertido, nos dejó un gusto agridulce tras una primera gala llena de descoordinación por parte de su presentador Jordi González y de la nueva adquisición Laura Lobo, cuyos nervios en un trabajo que le viene grande, traspasaban la pantalla.

Todo hacía indicar que este domingo Pasaporte a la isla podía remontar, ya que durante la semana se han sucedido tensiones junto con momentos distendidos y eso podía dar a los telespectadores una serie de vídeos que ayudasen a conocer mejor a los concursantes y a mirar el Reality con otros ojos.

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También la incorporación como visitante de Carmen Gahona, prometía diversión y un punto malicioso que al concurso le venía muy bien.

Pero nada más comenzar la gala, pudimos darnos cuenta de que no iba a funcionar.

Ahora bien, de eso a hundir definitivamente el reality hay un trecho que ayer Jordi González y la copresentadora Laura Lobo se encargaron de recorrer más de una vez.

Después de que Jordi presentara GH VIP de una forma parcial, siempre remando a favor de Belén Esteban, muchos dudaban de su buen hacer en este nuevo concurso. Acertaron plenamente. Voces maliciosas aseguran que el presentador no hace los deberes y que actúa sobre la marcha sin implicarse para nada en el reality durante la semana, lo que después de ver su actuación ayer ya no nos parece descabellado.

En plató lo único "destacable" fue un asalto a mano armada (con bastante mal estilo, por cierto) al ganador de Supervivientes Christopher, en relación a su posible "rollo" con Chabelita Pantoja. El joven demostró una vez más su educación al no perder los nervios ante la insistencia reiterada y cansina de Jordi.

Vídeos destacados del día

En la "Palapa ibérica" a Carmen Gahona la llevaron de comparsa sin dejarle decir esta boca es mía.

Lo peor estaba por llegar. Cuando ya por lo avanzado de la hora y por el aburrimiento, los telespectadores se habían ido a dormir, los concursantes participaron en un espectáculo bochornoso, surrealista y patético: la "Prueba de Líder", donde se hacían preguntas y mientras uno de los componentes de la pareja contestaba, el otro iba cargando sacos de peso cuando equivocaban la respuesta. Si de lo que se trataba era de poner de manifiesto la incultura de los concursantes, objetivo conseguido. Aunque hubo muchas preguntas más dignas de Pasapalabra que de un reality veraniego. Two Yupa cargada durante largo rato con un peso que no creemos que nadie más del grupo hubiese soportado, fue finalmente la que ganó una prueba tediosa que Jordi y Laura contribuyeron a que fuera insoportable con sus continuas equivocaciones.

Que alguien que ejerce por primera vez como copresentadora tenga fallos es comprensible pero no disculpable, máxime cuando Lara Álvarez ha dejado el listón en lo más alto.

Laura es buena como reportera, pero interactuar con concursantes y presentador es una faceta que no sabe resolver con un mínimo de profesionalidad y gracia.

Lo que ya no tiene disculpa es que un presentador de la trayectoria de Jordi González la pifie cada vez que abre la boca. Señores de Magnolia: esto ya no tiene arreglo. Mejor denle el premio a Two Yupa, la auténtica superviviente y pongan el reality en cuarentena antes de que la infección se transforme en gangrena.