Llevamos dos días viendo a un Álvaro que no despega los labios y deja que sean los otros pretendientes los que hablen, tanto es así que en ocasiones hasta parecía haberse evaporado del plató, pero no, ahí seguía cabizbajo y muy callado.

Una Anais que insiste en que sus chicos no luchan por ella, ha intentado picar a Christian para ver si accedía a dejar a Steisy, con lo que ha demostrado tener una total falta de estilo y muy poca vista, ya que él está totalmente colado por su tronista y espera poder irse con ella en su final, de la mano, del brazo o de lo que haga falta. Anais ha despedido hoy a dos pretendientes sin contemplaciones y no parece que los demás lleven mejor camino.

Menos Álvaro, claro. Han tenido su primera cita donde le hemos visto a él muy contenido y a ella diciendo que es su 'prototipo': ‘alto, tatuado, que se ve que es un hombre’. La tensión ha llegado a plató cuando Luismi en su papel de ‘gancho’ del programa, ha querido advertir a Anais como si fuese su hermana pequeña o su sobrina de que lo que en realidad está buscando Álvaro es hacer unos cuantos bolos y seguir en Televisión.

Ha tratado de explicarle a una mujer que no quería escuchar, cómo ha acabado Álvaro tanto con sus pretendientas cuando fue tronista, como con sus relaciones, dejando aparte la que tuvo con Laura Barcelona, probablemente la más conflictiva. Le ha aclarado a la tronista que Álvaro ha mentido al decir que hace tres meses que lo dejó con Tatiana ex concursante de ‘Supervivientes’ con la que se ha visto hace un mes. El pretendiente mientras tanto lo miraba fijamente tapándose la boca con la mano. Anais no ha escuchado y se ha lanzado a una apasionada defensa de su pretendiente, dejando claro que es el único que realmente le gusta.

La frase final de Luismi es antológica ‘Si yo veo a un hombre que te está pretendiendo así, con todo lo que he visto, te diría: deja de conocerle urgentemente’ a lo que Anais ha contestado ‘de verano’, que a ella su pasado no le afecta, que a saber si todo eso es verdad y que va a seguir conociéndolo. Todo parece indicar que esta chica es de las que se tira a una piscina sin agua solo por demostrar que puede con todo, aunque luego se parta la crisma. El aludido se ha limitado a sonreír con desprecio y ha mostrado una pasividad totalmente sospechosa.

Lo que sí ha quedado meridianamente claro es que a ella Álvaro su ‘prototipo’ es el que le gusta y que todos los demás pretendientes están de relleno, como lo demuestra el que no haya programa en que no eche a alguno. Álvaro sigue con su estrategia de mantener un perfil bajo, pero sin embargo su mirada hace pensar en un cuento infantil ‘Caperucita roja y el lobo’. De nuevo me asalta la duda ¿Qué busca realmente Álvaro? Y Anais ¿Qué busca ella?