Seis meses después del brutal final (por ahora) de la legendaria revista de humor satírico y extremo “Charlie Hebdo” con el asesinato a sangre fría de varios de sus colaboradores y su director por unos yihadistas, le llegaría el inminente final a otra legendaria muestra del humor francés políticamente incorrecto y polémico: “Les Guignols de l’Info”, de Canal + Francia.

Según se hace eco la Prensa francesa, a media tarde del día 1 de julio, una fuente próxima al equipo del programa dice que “Vincent Bolloré va a hacer la gran limpieza”. Bolloré es el dueño de Vivendi, propietaria mayoritaria de Canal + Francia (grupo muy poderoso que incluso hizo una oferta de compra de Telecinco en España) y que tendría pensado finiquitar el programa para no reaparecer en la nueva temporada. Parte de la Prensa francesa empieza a preguntarse si los muñecos de “Les Guignols de l’Info” no serían “las primeras víctimas” del jefe, que aún tiene que proponer este fin del programa a la Junta de Accionistas del canal el próximo viernes.

Este programa tiene un equipo de 300 personas, las cuales irían a la calle si se confirma la cancelación del mismo, que lleva en emisión 27 años, desde 1988 (en Canal + España hubo una versión española de estos muñecos en su programa “Lo + Plus”). Llevan años integrados en el programa “Grand Journal”, y cada vez que salen, suben un 30 % la audiencia media del mismo.

Los miembros de Les Guignols alucinan con Vincent Bolloré, que como muchos empresarios multimillonarios, tiene sus caprichos y peculiaridades. Sobre si acabaría con el programa, un empleado dice: “No hay nada racional en este tipo de personaje. Es más fácil construir puertos en África que confeccionar una parrilla de programación [televisiva]”. También hay rumores de que Bolloré propondría reconvertir el programa en emisión semanal.

El estilo del programa, con la popular marioneta PPD como presentadora (y la voz de Yves LeCoq), que es una parodia del Telediario de TF1 a esa misma hora, ha sido irreverente, valiente, con polémicas muy duras en ocasiones, como la de 2012 con un país vecino de Francia, a cuyos habitantes no sentaron nada bien una parodia sobre algunos de sus deportistas. El programa no se arrugó ante las críticas, aunque recibió la triste noticia de que la cadena de ópticas Alain Affelou, que tenía una fuerte inversión en aquel país, retiró su publicidad del mismo fulminantemente por miedo a boicots.

Cada Presidente o cualquier político, tanto francés como mundial, era parodiado sin compasión como hacía “Charlie Hebdo”. No obstante, Jacques Chirac estaba agradecido a su muñeco, pues le presentaba como alguien campechano y le hacía en el fondo más popular. También era políticamente incorrecto con personajes como la ex tenista Amélie Mauresmo, a la que presentaban como una marimacho musculada por su lesbianismo.

Les Guignols es todo un icono de la cultura francesa moderna, aunque los años no perdonan a nadie, claro, y nadie se explicaría su supresión, en un canal como Canal + Francia, siempre implicado en innovar la Televisión. Pero los empresarios dueños de los canales sólo les importan sus propios intereses a corto y largo plazo. Y los miembros del programa creen que aún más, si quedan dos años para las elecciones presidenciales francesas. Bolloré aún no ha dicho su voto en las mismas, aunque se sabe que votó a la actual alcaldesa de Paris, Anne Hidalgo, del PSF.