No saben qué hacer para seguir rentabilizando la presencia de Belén Esteban en Sálvame, donde hace poco más que merendar y pegar berridos. Primero cebaron su 'relación' con Israel Lancho, algo a lo que ella se prestó gustosa, eso sí, diciendo siempre el consabido latiguillo 'somos amigos' pero sin tener empacho de cenar íntimamente, compartir miradas y confidencias al oído y pasear cogidos de la mano, todo ello convenientemente fotografiado por la agencia de turno.

El montaje veraniego no ha dado los frutos esperados y ha finalizado un tanto abruptamente, ya que sus compañeros de Sálvame con su fiel cancerbero Kiko Hernández a la cabeza, se han preocupado por hacerle ver que el torero no le convenía y que únicamente buscaba el brillo de su fama y aunque ella decía no creérselo.

Del torero nunca más se supo.

Han intentado también chivarle alguna exclusivilla ahora que su tema personal se ha agotado. El resultado no ha podido ser más patético. 'Me dicen' 'Me cuentan' y poco más. En cuanto alguno de sus compañeros le preguntaba para intentar desarrollar la noticia, la hemos visto sudar tinta para mantener un discurso coherente, ya que aparte de la nota que le pasaban era evidente que no tenía ni idea de lo que decía. Es lo que tiene hablar al dictado sin haberse preocupado de investigar el tema documentándolo. A ella le dan la consigna y ella la suelta pensando que con eso ya hace bastante. Visto lo visto, parece que también han optado por dejar de lado el que destroce nuevas 'exclusivas'.

Todo el equipo sabe por las Redes sociales que esta señora tiene cada vez más detractores y que hasta los seguidores acérrimos se están quedando prácticamente mudos.

Vídeos destacados del día

Cada vez que ponen un vídeo de ella en la cuenta de Facebook de Sálvame, los comentarios en su contra se suceden y las lindezas hacia su persona crecen cada día. Nada es igual tras haber visto su verdadera cara en la casa de GHVIP, concurso que cada vez que alguien intenta hacerle una recriminación ella se encarga de gritar que ha ganado. Mal favor le han hecho. Han lanzado un boomerang que ya está de vuelta.

Ayer, Kiko Hernández intentaba nuevamente lanzar otra serpiente de verano cebando una nueva 'relación' de Belén Esteban. Esta vez con un misterioso italiano dueño de un restaurante de lujo y según Kiko 'forrado' que bebe los vientos por la de San Blas. Ella decía que no, pero se relamía a costa del invento y hasta se permitió volver a amenazar al director del programa con un 'me mosqueo' dentro de su más puro estilo callejero. Deseando estamos de verla paseándose en limusina, recibiendo orquídeas en plató o whatsapps encendidos. Vamos a ver lo que dura el invento y si hay alguien que se lo crea.