Y llegó el momento de vivir la quinta eliminación de Gran Hermano 2015 en Argentina y lo hicimos con sorpresa tanto periodistas, como invitados a la gala como en la propia casa, donde nadie se esperaba que acabara resultando lo que la audiencia decidió mayoritariamente.

Después de presentar el programa y arrancar con alguna de las polémicas más relevantes de la semana, como fue la mala gestión de la compra por parte de María Paz y Matías, a quienes les sobraron tras su visita al supermercado un total de 900 pesos que no pudieron recuperar, tal y como indicaban las normas, y que les supuso una bronca tremenda, además de algunas imágenes de la última fiesta, llegó el momento duro de la noche.

En total había seis nominados: Matías, Marian, Brian, Maypy, Fernando y Angie. Una nominación múltiple que, como suele suceder en estas ocasiones, liberaba a tres de los concursantes, los que menos ruido están haciendo en estas primeras semanas de concurso y penalizaba a los que están ocupando una mayor cuota de pantalla en el poco más de un mes que lleva arrancado el Reality.

De esta forma, Matías, Marian y Brian eran informados de que la audiencia les había dedicado menos votos que al resto de sus compañeros y que, por lo tanto, debían volver a la casa para seguir concursando una vez estaban salvados de manera definitiva.

Por el contrario, Fernando, Angie y Maypi debían seguir en la sala de la expulsión, donde el tiempo pasaba y el público comenzaba ahora a cebarse con la expulsada, que a la postre fue Maypi con un total del 56% de los votos emitidos por la audiencia.

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Un número más que considerable.

Tras este mal trago para alguno de sus compañeros, y que fue celebrado por otros, no hubo tiempo para el descanso y llegó el turno de volver a nominar para ver quiénes eran los nuevos rostros que se exponían de nuevo, y hasta el próximo jueves, a la audiencia, que será una semanas más quien decida quiénes deben seguir concursando.

La cosa se está poniendo cada vez más tensa en la casa y el devenir del concurso se ha vuelto imprevisible.