Tras la intensa primera etapa de Malasia, con una yincana que dejó exhaustos a los supervivientes a los cuatro primeros programas de Birmania, llega el momento de continuar con las pruebas, las experiencias y las cribas en el sexto capítulo de Pekín Express: La Ruta de los Mil Templos.

Ya con el Archipiélago de Langkawi atrás, donde las cinco parejas de concursantes afrontaron la que ha sido la etapa más física y que les costó la expulsión a los gemelos después de una planificación nefasta y por sus problemas a adaptarse a situaciones límite y a mimetizarse con las costumbres locales, la calma parece haber llegado al programa presentado por Cristina Pedroche.





Los blogueros y los cuñados, los más rápidos y avispados en la selva malaya en la que se celebraron las primeras pruebas en este multicultural país, ya no tendrán más hotel ni más Spa en la vuelta a la ciudad tras disfrutar del verde salvaje del primer contacto con territorio malayo.

Ellos cuatro, acompañados por las Canarias y las por los desconocidos, volverán a ponerse el chandal en su aterrizaje en Kuala Lumpur, la capital de Malasia y uno de los centros financieros más importantes del sudeste asiático donde los parajes naturales dejarán paso a las Torres Petronas y a los distintos barrios en una ciudad en la que conviven musulmanes, budistas, hinduistas y cristianos, en plena armonía.

En este sexto programa, a las cuatro parejas les esperará una nueva yincana en la que los supervivientes a esta primera fase del concurso deberán demostrar su capacidad de adaptación a un nuevo territorio, su don de gentes y su sentido de la orientación, que jugará un papel básico para poder ir superando las pruebas que le otorguen la inmunidad a la mejor pareja en la parte inicial de la etapa.

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De nuevo con el cartel de 'ovejas negras' en manos de la dirección de Pekín Express, este será un punto decisivo de cara a la última prueba de eliminación, donde todos volverán a jugarse las habicuelas... a expensas del color de la tarjeta que incluya el sobre maldito.