Después de unos primeros días resolviendo toda la tensión acumulada tras muchos meses sin poder consumar los sentimientos que poco a poco se iban generando a través de las citas y las miradas penetrantes en plató, Samira y Jonathan han podido disfrutar de unos días de tranquilidad alejados de los focos de las cámaras dando rienda suelta a su amor, y aprendiendo cómo será la convivencia con la persona amada.

Unos primeros días de convivencia en la que ambos, a pesar de haber disfrutado mucho, han tenido más de una riña fuerte como consecuencia de comprobar de primera mano cómo es la persona que tienen al lado en la intimidad y, de paso, cómo es el círculo en el que se mueven en el día a día, tanto Samira como Jonathan.





Más allá de los visto en televisión, donde el amor pareció fluir como nunca sobre el plató de Mujeres y Hombres y Viceversa, lo cierto es que la vuelta de la pareja formada por Samira y Jonathan a Telecinco para reunirse con Adrián y afrontar un momento de tensión supuso un antes y un después para el arranque con buen o mal pie de esta dupla.

Con Samira a tramos arrepentida de su decisión y con Jonathan viendo cómo su chica duda de sus sentimientos y se ve sorprendida por un sentimiento de arrepentimiento y culpabilidad, todos fuimos testigos de cómo ambos se fueron distanciando en directo hasta abandonar el plató, eso sí poniendo la mejor de sus caras ante toda España, de manera muy distinta a como entraron.

Tal y como hemos podido conocer de gente cercana a la pareja, ya lejos de la televisión de Fuencarral, Samira y Jonathan comenzaron una discusión en relación a los sentimientos de uno y otro, así como un pleito sobre los celos de Jonathan y la manera que este tenía de ver la relación, mucho más posesiva de cómo la ve Samira, que ha dejado la cosa en 'stand by'.

Vídeos destacados del día

De momento, ambos estarían tratando de reconducir la situación, reconciliarse y darse una oportunidad para conocer más a la otra persona. Eso sí, mientras ambos no estarán juntos en el más extricto sentido la palabra, ya que no comparten lecho.