Tras tres años de prácticas, el último como vencedora, Malú aún lo sigue pasando francamente mal cuando tiene que decidirse por uno de sus artistas, en el talent show La Voz  máxime cuando ya estamos en semifinales y se sabe que la calidad de los concursantes es indudable, como también el cariño que se les toma.

Los integrantes del equipo de Malú que llegaron a la final eran tan distintos entre sí como la noche y el día, Diana Tarín, cubana de nacimiento y gallega de adopción tiene esa fuerza y esa sensualidad propia de los nacidos en la isla Caribeña, y lo explotó especialmente en su actuación con el tema "Lady Marmelade", "para mí llegar aquí ya ha sido una victoria" fue su despedida.

Joaquín Garli optó por una bonita versión del tema de Whitney Houston 'I will always love you', que al terminar la actuación Alejandro Sanz calificó de magistral. Ël y Dinaan se subieron al escenario para cantar junto a los Hombres G, que emprenden nueva etapa y nueva gira. También cantaron junto a su coach, Malú el tema "Blanco y Negro".

A la hora de decidir la repartición de los porcentajes Malú le dió el 70 por ciento a Joaquín, decisión que también fue refrendada por la audiencia. Así que ahora la victoria del equipo de Malú está en manos de este profesor de canto que ha decidido dar el salto para situarse él mismo sobre el escenario. Aunque no es la primera vez que lo hace, pues ha actuado alguna vez en salas de fiesta y musicales.

Dice que para él la música es una pasión que arrastra desde que era pequeñito, a sus 32 años se pasa todo el día cantando y eso se nota en su dominio de la voz pero también en su sensibilidad y en su manera de llegar al público cuando canta.

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mostrando una intensidad  muy especial "Es que a mí me encantas" le dice Malú.

El miércoles a partir delas 21:50 veremos su última actuación en la final de la Voz, en Telecinco,  la que quizás, si los otros concursantes le dejan le convierta en vencedor, pero aunque no sea así tenemos la seguridad de poder seguir escuchándole en sus actuaciones y conciertos, pues lo que está claro es que tiene el gusanillo de la música grabado a fuego en la sangre.