Probablemente sea de las primeras y pocas veces que oigamos una noticia de tal calibre, y es que la cantante Jennifer López podría estar a punto de entrar a la cárcel por ser demasiado sexy. Así en como lo ha considerado una asociación de padres en Marruecos, que consideran que la mujer iba demasiado provocativa en público, algo que no aceptan en una cultura de ese tipo, según nos han contado "Chance" y "El Comercio". Por si fuera poco, el Primer Ministro ha ha apoyado esta opinión, cometiéndose un delito con el que se podría penar a la cantante con hasta dos años de privación de libertad.

Se considera fundamentalmente que la ex de Marc Anthony ha generado un escándalo público totalmente innecesario en un concierto que dio en el país marroquí debido tanto a su vestimenta como a los bailes poco apropiados, alegando que en la televisión pública se pudieron ver diversas imágenes que resultaban bastante desagradables.

Ahora mismo, a Jennifer, que no pasaba por uno de sus mejores momentos, se le suma un problema más. Un problema bastante grave al que tendría que tratar de hacer frente de la mejor manera posible para salir airosa, ya que la situación es un tanto preocupante.

Pero no todos son frentes los que se le han abierto a la intérprete, ya que ha recibido apoyo por parte del Ministro marroquí de Turismo del movimiento liberal, Lahcen Haddad, que no ha dudado en defenderla. Confiesa que todo debe basarse en el respeto y en la diversidad de gustos y opiniones, debiendo convivir aquellos que consideran que es un acto desagradable y los que lo admiran. Así nos ha informado el periódico "20 minutos", y es que el hombre quiso incluso dejar constancia en su cuenta personal de la red social Facebook.

Por otra parte, consideraba que el festival Mawazine, en el que tomó parte Jennifer, es una gran oportunidad para que el país dé una imagen de tolerancia, diversidad y apertura.

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Un gran contraste con su presidente, Benkirán, quien pide sanciones al canal que lo emitió a través de la Alta Autoridad del consejo audiovisual, que depende directamente del rey Mohamed VI.