Jennifer López ha causado un gran revuelo político y mediático en Rabat tras su actuación en el Festival Mawazine. La cantante de origen puertorriqueño ha encendido todas las alarmas por su show de 'alto voltaje sexual' en un país conservador y tradicional como Marruecos. La sensualidad y el desparpajo derrochado encima del escenario por la artista ha terminado por disgustar a las autoridades marroquíes que calificaron la actuación de López de "inaceptable".

La presencia de Jennifer López como artista confirmada en el cartel levantó un gran revuelo en el país.

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Numerosos medios se preguntaban si la diva del Bronx adaptaría su actuación y ofrecería un espectáculo más recatado. Nada más lejos de la realidad, la artista reafirmó su sello de identidad y explotó su espectacular físico luciendo hasta 7 vestidos diferentes.

JLo sedujo al público marroquí a golpe de cadera, moviendo frenéticamente sus glúteos y simulando ser una catwoman caminando a cuatro patas encima del escenario.

El ministro de comunicación, Mustafa Al Jalfi, perteneciente al Partido de Justicia y Desarrollo, no se atrevió a criticar directamente a la cantante pero tuvo tiempo de escribir en su cuenta de Twitter unas duras palabras: "Es rechazable e inaceptable, además de lo contrario a la ley, que el espectáculo fuera difundido por la cadena de Televisión pública 2M. Pido al comité de ética del canal que examine la dimensión ética de la difusión del concierto, celebrado en horario de máxima audiencia, entre las 9 y las 11 de la noche".

Por su parte 'la bomba latina' ha omitido referirse a la polémica actuación en sus redes sociales.

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La intérprete ha optado por señalar la fantástica acogida del concierto entre sus seguidores árabes. Jennifer López calificó la presencia de 160.000 fans como "la mayor audiencia de la historia".

El Festival de Mawazine es el mayor evento cultural del país, contando con un alto patrocinio del Rey Mohamed VI. Numerosas estrellas se dieron cita en Marruecos, logrando un éxito de asistencia en el festival, reuniendo a más de 300.000 espectadores en los conciertos de Jennifer López y Pharrel Williams.