El 1863 Manet, el gran pintor que influiría en todos los impresionistas, expuso por primera vez un cuadro que causó un escándalo en el París de la época. Lo hizo en el Salon de los Refusées (rechazados) porque en el Salón Oficial no lo hubieran admitido de ninguna de las maneras, aún así el cuadro fue calificado de "irritante y controvertido", por encima de todo ofendía a la moralidad de la época; su título es "Almuerzo sobre la hierba" y en él se muestra una escena que se desarrolla en un bosque, cerca de un río, unos hombres vestidos de dandies conversan animadamente ignorando a la comida y a la mujer que completamente desnuda está sentada a su lado.

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Otro de los factores que causaron irritación es que los personajes del cuadro eran perfectamente reconocibles y la mujer que es la figura más iluminada del cuadro además miraba directamente al espectador.

El cuadro es un Superviviente que marcó todo el arte posterior. En 1994 el escultor Seward Johson recreó la escena creando reproducciones de las figuras del cuadro en bronce y colocándolas en un paraje de bosque similar al del cuadro. Esta imagen es la que se me vino a la cabeza el otro día viendo el programa Supervivientes, demasiadas emociones juntas para el pobre Fortu que tuvieron que estallar por algún lado, sorprendiendo a todos, yo creo que incluso al programa con su pasión descontrolada y su "romanticismo".

La verdad que el programa le hizo pasar un mal rato al colocarle tras una cortina a la madre de Cristopher, que se metió muy bien en su papel de madre sufridora que no iba a ver a su hijo obligada a darle a Fortu el mensaje que debía transmitirle. Y la verdad es que Fortu lo hizo, hasta el punto de que el baño de lágrimas de los dos no les dejó ver a las mujeres que se acercaban, la madre del joven cargada de comida y la novia de Fortu con una tienda de campaña.

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"No se van a atrever", pensé yo, y creo que muchos, "¿qué le vas a hacer a Yoli, Fortu?" le preguntó Jorge Javier, "ponerla a cuatro patas", fue la respuesta, no sabemos si a cuatro patas pero desde luego, los ruidos que salían de la tienda, recordemos que estaban a micrófono abierto en directo, y el "deshabillé" con el que salieron de ella indicaban que Fortu había satisfecho un hambre muy diferente a la que a apenas dos metros (¿no podían haber colocado la tienda un poco más lejos?) estaba satisfaciendo Cristopher mientras charlaba animadamente con su madre, ajenos los dos a los gemidos cercanos. Unos personajes en un paraje idílico, comida y charla animada, una mujer casi desnuda que mira directamente a la cámara, parecidos razonables... Os invito a que veais la foto al completo.