Pedro Astorga demostró ser uno de los participantes más tranquilos y mesurados en "Amor a Prueba". Sacaba su libro para leer por la noche; entrenaba con el kayak y disfrutaba de las competencias.

Se dejaba querer y era admirado por todos sus compañeros. Nunca se enemistó con nadie a excepción de algún roce puntual con Matias Kosznik.

Para quienes no siguieran el desarrollo de "Amor a prueba", hacia el final de la competición la actitud de Pedro Astorga tomó un carácter casi épico.

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Después de tener un desafortunado percance con un jarrón con el que se hirió gravemente en el pié, su salida del Reality parecía casi inminente. Algunos de los participantes aprovecharon la coyuntura para intentar presionarlo y que abandonara (lo cual pareció rastrero para gran parte de la audiencia y por supuesto para Pedro y Romina).

Sin embargo es probable que esta situación sirviera de aliciente para espolear las ganas de Pedro por ganar.

En las pruebas sucesivas lo que aconteció fue increíble.

Pedro Astorga se lanzaba a las pruebas con una fiereza inusitada, con las muletas e incluso a la pata coja. La pareja quedó primera en dos de las últimas tres pruebas.

En la última jornada la recuperación de Astorga era casi completa (o eso dijo) y se enfrentó junto con Romina Ansaldo a las otras dos parejas de Marco Ferri y Aylen Milla y Murtagh con Liz, quedando estos últimos eliminados.

La disputa de la final dejó también momentos cargados de emoción y tensión cuando uno de los realizadores olvidó poner las poleas correderas de una tirolina y Pedro se lanzó con el mosquetón solamente (motivo por el cual se especuló con un amaño posible).

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La tirolina se atoró pero Pedro la desenganchó.

Fue un espectáculo ver también a Pedro impulsarse con los pies sobre las estructuras que sobrevolaba con la tirolina.

La victoria se decidió en los últimos instantes a pesar de que Pedro consiguiera una importante ventaja a lo largo de la prueba. Sin embargo hay algo que presenta un importante trasfondo mas allá de la victoria y es el para qué se empleó (la victoria y el premio).

La competencia final Pedro y Romina decidieron realizarla con unas camisetas reivindicativas del Cajón del Maipo, causa con la que mantendrían un intenso activismo con posterioridad, aprovechando incluso la celebración de la victoria para hacer su reivindicación.

No fue lo único a lo que Pedro y Romina contribuyeron.

Según hemos podido conocer, la práctica totalidad del premio en metálico fue destinado a la subvención de la maquinaria necesaria para producir una cerveza artesanal propia en el Maipo, llamada "Jauría".

El proyecto resulta desde luego interesante y esperamos poder saborearla pronto.