Después de oír esta noticia, pocos son los que podían incluso llegara creérselo, pero así es: el cantante Robbie Williams, de 41 años de edad, y su esposa, la presentadora Ayda Field, de 35, han sido demandados por su asistente, el cual asegura que ambos le acosaban sexualmente. Tal y como asegura, y gracias a fuentes como El Mundo y La Vanguardia, la mujer no dudaba en pasearse como costumbre delante de él muy ligerita de ropa. Tal era la situación que ya no podía más.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Televisión

Según ha informado de primera mano el portal TMZ, ambos le acosaban sexualmente en el poco tiempo que permaneció bajo su servicio no pudiendo aguantar más dado que la situación no se sostenía.

Para poder dejar demostrados los hechos, De Bonfilhs presenta diversos documentos de interés donde no duda en acusar a la esposa de hacer distintos comentarios subidos de tono y muy poco adecuados para la situación donde hace alusión a todo lo relativo a su vida sexual con el cantante. No contenta con ello, tras terminar su monólogo interrogaba al asistente sobre la suya propia.

Ayda, quien tiene dos hijos cuyos nombres son Theodora Rose, de dos años, y Charlton Valentine, de tan solo seis meses, también le gustaba alardear de su físico y preguntarle al muchacho acerca de si le gustaba o de cómo la veía en cuanto a su cuerpo. Para ello, habituaba a vestir muy ligerita de ropa delante de él, tal y como dicen los medios, "en distintos grados de desnudez". Una sorpresa que también Robbie Williams haya sido demandado junto a su mujer, puesto que no se ha realizado ninguna acusación concreta sobre él.

Vídeos destacados del día

Pero la cosa no ha quedado aquí, y después de que se oyeran las distintas acusaciones, no han tardado las reacciones del lado demandado, donde ha sido el propio representante el que ha dado la cara y salido a la defensa. De esta manera, ha confirmado al Daily Mail que todas las afirmaciones que se han vertido son totalmente falsas y carecen de cualquier tipo de fundamento, amenazando de que en caso de seguir adelante la demanda se le contestará "enérgicamente".