Conocí a Manu y a Cristian durante el trono de María, en el programa mujeres y hombres y viceversa.

El trono (y hablo en general, no sólo de la tronista) más auténtico que se haya vivido en ese programa para mi gusto. Algunos pensaran que María no lo fue, pero se equivocan. Durante todo el programa tuve la oportunidad de compartir el día a día con ella y con todos los que formaban parte de esta historia, vivía sus nervios, sus emociones, su confusión, sus risas, sus lágrimas, las de María, las de Manu y por supuesto las de Cristian.

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Todo el equipo que hacíamos el programa estábamos divididos, Manu nos había robado el corazón. Con aspecto tímido y de no haber roto ni un plato se dejaba la piel en cada prueba, sin miedo al ridículo, a la vergüenza o al qué dirán. Es ese tipo de chico con cara de niño bueno, pero acompañado de una mirada traviesa que no sabes muy bien cómo definir. Cristian llegó pisando fuerte, con un estilo muy diferente a Manu pero igual de intenso, intentó arrasar con todo lo que Manu iba consiguiendo, pero de eso se trata una conquista, juegas todas tus cartas de la mejor forma que sepas para ganar la partida, y aunque en un principio parecieron que habían perdido, todos salieron ganando.

Manu y Cristian abrazados en el programa
Manu y Cristian abrazados en el programa

María se fue con Noel porque es lo que quería hacer, fue sincera en ese momento, podía haberse ido sola pero hizo lo que quiso hacer y asumió las consecuencias. Actualmente está feliz con su chico, el futbolista Rubén Castro, y a punto de ser mamá.

Noel siguió colaborando en el programa y ahora está participando en Supervivientes.

Cristian y Manu gracias a todo lo que nos ofrecieron durante su paso como pretendientes se convirtieron en tronistas junto con Avatar, al que he de reconocer que ninguno de los que trabajábamos allí le vimos nunca la cara, todos, espectadores y colaboradores pudimos ver al mismo tiempo su aspecto.

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La tensión que había entre Manu y Cristian se palpaba durante el trono de María, en los pasillos y en el plató. Nunca hubo ninguna palabra fuera de lugar, ni malas miradas, pero no dejaban de ser dos desconocidos compitiendo por la misma chica.

Hace pocos días que Cristian se ha marchado de su trono sin haber encontrado el amor, y decepcionado tras apostar por una chica que no era para él. Manu sigue buscando el amor, no tengo claro que entre sus pretendientas se encuentre el amor de su vida.

¿Quién sabe?, el tiempo lo dirá.

Pase lo que pase, la final de Manu y de Cristian ya se ha vivido, sin querer, se han elegido a ellos mismos, se llevan el amor más importante que podían llevarse, la amistad. A lo largo de los meses que han convivido se han convertido en amigos inseparables, hermanos, colegas de fiestas… Esto que les ha pasado, es lo mejor que les podía suceder. Es muy difícil encontrar una amistad auténtica y vosotros os habéis llevado el mejor premio de Mujeres, hombres y viceversa.

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Enhorabuena y gracias por ofrecer a todos los seguidores del programa, momentos tan únicos que son capaces de traspasar la frialdad de la Televisión.

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