Aunque nuestra participante Edurne, estuvo afinada y con templanza sobre el escenario, espectacular con su vestido y su figura, poco se pudo hacer contra el huracán sueco. Los resultados para nuestra representante en cuanto a votaciones, se hicieron de rogar, consiguiendo tan solo unos poquitos de esos votos necesarios, para alzar ese micrófono de cristal tan ansiado.



Podríamos decir, que casi no nos dieron puntos, ni los países vecinos, llevándonos a quedar en una posición muy baja. Nada menos que en el 21 de esa lista de 27 participantes. Tan solo unos quedaron peor. Entre ellos Francia o el país anfitrión Austria que no estrenó el marcador.



En general esta edición 60 del Festival de Eurovisión, contó con grandes actuaciones sobre escena, donde se pudieron escuchar voces potentes en canciones bastante del estilo del festival. Todas gozaban de bastante ritmo y eran agradables de escuchar.



Finalmente, el gran triunfador de la noche, fue Suecia, con una puesta en escena muy diferente y original a base de combinaciones visuales, que en mucho, se parecía a su antecesora en el 2012, Loreen con Euphoria. Un joven atractivo, solo en un escenario, sonriente y unos juegos ópticos que dieron como resultado una actuación interesante y a la vez sencilla. La canción muy bailable en su estribillo y con fuerza.



Los resultados en un principio estaban reñidos entre Rusia, Italia y Suecia, desmarcándose la primera, pero ya a mitad de votaciones, esos resultados dieron un giro, dándole la victoria al sueco Mans Zelmerlöw con su canción "Heroes".



Pero si hubo un ganador absoluto en esta edición, ese fue Australia y su representante. La canción era animosa y estuvo muy bien interpretada y hay que decirlo, que el país invitado, recibió nada menos que un 5º puesto en esa tabla. Más que un muy buen resultado, siendo la primera vez que participaba en un concurso de Música de estas características y relevancia. Desde luego que pueden estar muy orgullosos con el resultado. Mereció la pena ver la alegría del cantante australiano con cada voto y como disfrutó del evento.



Así concluyó esta LX edición del festival, que a partir de ayer, se encuentra dentro del libro Guinnes como el certamen de música con carácter de concurso, más longevo y en vigencia. Al año que viene, nos volveremos a juntar en Estocolmo.