Tras la entrevista que dio la madre de Raquel Bollo a Sálvame Deluxe el pasado 16 de Mayo y la posterior exhibición de Raquel con sus hijos en la revista Lecturas, con unas declaraciones incendiarias que vuelven a incidir en su episodio de malos tratos con el que entonces era su marido el cantante Chiquetete ocurrido hace quince años, ayer la colaboradora de Sálvame se sometió a un tercer grado frente a unos compañeros que dicen estar cansados de sus mentiras, medias verdades y su falsedad para con ellos.

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Raquel Bollo ha pedido por activa y por pasiva que no se hable de sus hijos, dos de ellos menores de edad y sobre todo de Manuel, que a pesar de no tener relación con su padre Chiquetete se sube al escenario para cantar sus canciones.

La irrupción con gran fuerza de Carmen Gahona (la actual mujer del cantante) gracias a su simpatía y a su gran expresividad ha puesto a la colaboradora de Sálvame contra las cuerdas y ha acabado convirtiéndola a ojos de la audiencia de víctima en verdugo, al no haber sabido cerrar el episodio que sufrió y seguir adelante con su vida, sin remover año tras año y cheque tras cheque un tema tan controvertido y doloroso como el de los malos tratos que afecta a tantas mujeres.

El reportaje con piscina incluida y sus declaraciones, han abierto la veda y nada volverá a ser lo mismo. A eso se unen las afirmaciones del periodista Jesús Manuel en el sentido de que habría sido Raquel Bollo la que, tal vez para seguir gozando del favor de Isabel Pantoja, la instigó a poner demandas contra los colaboradores de Sálvame para no seguir siendo el hazmerreir del programa.

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Debemos tener en cuenta que una cosa es lo que vemos y otra muy distinta el backstage, donde se piden favores y se hacen alianzas en el sentido de callar parte de lo que se cuenta públicamente. Por eso no es extraño que viendo su actitud, los colaboradores del programa se hayan unido en su contra y ayer le pidiesen todo tipo de explicaciones.

Una Belén Esteban muy molesta se sentó frente a la que fuera su gran amiga y con la que actualmente mantenía una actitud mucho más distante y le preguntó por algo que le había dolido mucho y es que en la entrevista previa, Raquel había dicho que: "ni respeto ni comparto la opinión de Belén" en el sentido de que nunca la madre de la Bollo debería haberse sentado en un plató y de que tampoco debía haber hecho el reportaje de Lecturas exponiendo a sus hijos.

Y Raquel con una frialdad sorprendente volvió a mentir, jurando y perjurando que no había dicho eso a la redactora, pero esta vez las cartas se han puesto encima de la mesa y pudimos escuchar el audio de la entrevista en el que si decía lo que la Esteban afirmaba.

Lejos de amilanarse y con cara de póquer, la Bollo volvió a hacer lo que acostumbra tratar de dar la vuelta a la situación en su provecho, al asegurar que no se le había entendido bien. Frente a eso Belén Esteban dijo que ahora considera que Raquel Bollo ya no es su amiga.

Vimos ayer una mujer que lejos de sentirse acorralada, hizo gala de gran frialdad y una buena dosis de altivez al enfrentarse a unos colaboradores perplejos por su actitud.