A la estela que les ha dejado la fama tras su paso por el concurso de moda en Chile, Amor a prueba, algunos de los concursantes no han desaprovechado un solo fin de semana para hacer los denominados 'bolos' en los que su presencia se convierte en reclamos para llenar las discotecas.



Dos de las concursantes que están teniendo una agenda de lo más apretada están siendo Oriana y Eugenia, quienes son unas habituales de las noches más locas de Santiago de Chile, tal y como podemos comprobar a través de los reclamos colocados por toda la ciudad.



Con entrada gratuita, trato VIP, reservado especial y barra libre, los que fueran concursantes de Amor a Prueba tardan bien poco en desinhibirse y empezar a buscar el calor de sus fans en cada uno de los bolos que tienen por ahí, tal y como demuestran las imágenes de uno vídeo que está corriendo por ahí y que afecta directamente a Oriana y Eugenia.

Claramente afectadas después de haber tomado unos cuantos combinados, tanto Euge como la española no dudan en colocarse en la zona del Dj y en los podios colocados estratégicamente para que las gogó realicen su trabajo de baile, para mostrar sus habilidades bailarinas moviendo el cuerpo al ritmo de la música que va saliendo de los parlantes.

Sin pudor alguno, ambas son capaces de demostrar una habilidad tremenda para 'calentar al personal' a través de movimientos de lo más sensuales que tranquilamente podrían llevar tildados la etiqueta de 'hot'.

Como es de esperar, mientras ellas están bailando, el número de hombres que se acerca a verlas mover sus caderas, y que se dirige a ellas tras cada una de las actuaciones realizadas, no es precisamente pequeño.

Pese a ello, y según lo que nos cuentan algunos de los presentes en dichas fiestas, en el caso de Oriana, lejos de dejarse embelesar por alguno de sus aduladores, ha preferido marcharse tras el bolo a seguir la fiesta en el hotel con alguno de los presentes en la zona VIP de las discotecas.

Vídeos destacados del día

Si el baile de después es mejor que el de los bolos, eso ya no lo sabemos.