El actor siempre se ha comprometido por las causas solidarias, y esta vez ha decidido volar a Liberia para demostrarlo. Su causa es muy sencilla, pero compleja al mismo tiempo: está decidido a luchar contra el ébola, esa enfermedad que tantas muertes ha dejado a su paso. Su viaje se lo debe a una invitación de UNICEF, que le ha querido mostrar de primera mano en qué situación se encuentra uno de los países más afectados por la enfermedad.

Ya de paso, el actor ha podido comprobar que, a pesar de las calamidades que aún se pasan, se están haciendo grandes progresos en la materia. Orlando está muy agradecido de poder haber sido elegido para viajar por primera vez a este país y vivir esta experiencia y comprobar en primera persona cómo gente tan joven es capaz de controlar una epidemia de tal calibre.

No obstante, al principio el muchacho mostró dudas de si ir o no por temer por su salud.

El dato determinante que hizo que no le diese tanto miedo fue escuchar que ya hacía dos semanas que no se habían reportado nuevos casos, y supo que se tomaban grandes precauciones con todos los habitantes. Sin ir más lejos, tal y como ha seguido asegurando a "Cosmopolitan", no se dejaba a nadie entrar a ningún edificio a menos que se lavasen las manos antes y que hicieran una revisión previa de la temperatura corporal.

Se trata de su principal celebración de la labor humanitaria que realiza el Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia. El actor de superproducciones como "El Hobbit" o "El Señor de los Anillos" ha querido dar las gracias tanto a organizaciones como al propio país por cómo controlan la situación y por su lucha contra todas las inclemencias que se les ponen de por medio.

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Recordemos que fue en 2009 cuando Bloom fuese nombrado Embajador de buena voluntad para Unicef.

Fuertemente implicado con la causa, en tiempos anteriores también acudió a Nepal a conocer las escuelas y los pueblos del lugar, apoyando en diversos programas que fomentaban la educación y el saneamiento. Toda una labor humanitaria que merece su reconocimiento, sin lugar a dudas.