Anoche se vivió la tercera de las audiciones a ciegas de "La Voz". Los coaches han tenido como en las audiciones anteriores la emoción a flor de piel, y en esta ocasión más aún ya que ha traído dos concursantes muy especiales.

Una de ellas ha sido Marina quien fue la perla de esta última audición. La chica que es invidente de nacimiento, nacida en Málaga y de 22 años llegó a convencer a tres de los coaches del programa. La malagueña ha contado que sin la música no puede vivir ya que cantar le permite llegar a las personas.

Marina entró al escenario pisando muy fuerte ya que interpretó el lírico "lascio ch'io panga" de Haendel, si con ello convenció a Laura Pausini ya tiene medio programa ganado, la concursante se sumó al equipo de la italiana, a pesar de haber sido esta la última en darse la vuelta.

Alejandro Sanz fue el coach que no se dio vuelta pero enseguida explicó que el no apretó el botón porque ya tenia un cantante lírico en su equipo y no se podía permitir otro. Laura Pausini al verla no quiso perder esta concursante y no dejó hablar a Malú para así asegurarse de quedarse con Marina en su equipo y la italiano lo logró, luego de "pujar" entre los coaches la malagueña se fue convencida por Pausini.

De los otros concursantes que se han incorporado a los equipos ha destacado la actuación de Álex, quien debido a una enfermedad que le diagnosticaron comenzó a cantar. Demostró su fuerza y ganas de cantar con "Born to be wild" y consiguió que Malú se diera la vuelta, aunque fue la única y a última momento. Malú siempre ha tenido muy buen oído para elegir los suyos, y le gustaba pero dudaba mucho, de hecho se lo comentó a Alejandro Sanz, que no sabía qué hacer.

Vídeos destacados del día

Al darse la vuelta y ver el estilismo que llevaba Álex, dijo que estaba muy contenta porque veía mucho potencial en él. El madrileño explicó que tenía mucho miedo a cantar en público y que se ha quitado muchos complejos desde que superó su enfermedad. El joven hizo vibrar a todo el plató quien lo aplaudió de pie.