Una controvertida serie de televisión que seguramente causará, además de gran revuelo, enormes protestas dentro de los más conservadores de Afganistán, se está rodando en las calles de Kabul. Y es que contra las leyes y creencias del país, un atrevido director llegó para grabar una serie que desafía los tabúes que existen sobre las mujeres afganas.

Una madre soltera, trabajadora con tres hijos tratando de escapar de un matrimonio forzado es la historia central de la serie.

Serena es la protagonista de una nueva serie de Televisión que se transmitirá en pantalla a finales de este año en Afganistán. En pantalla, la protagonista lucha contra tabúes como la violación o la violencia familiar.

El programa espera romper el silencio y cambiar la percepción de la sociedad afgana sobre la mujer.

El director y guionista de la serie llamada "La ley de Shereen" dijo en entrevista que "hay mujeres que han pasado por estas cosas, también hay madres, padres, hijos, hijas que han pasado por este tipo de situaciones y si todo lo que consigo con esta serie es darles un empujón y digan: "ok no son malos, simplemente humanos y lo hacen lo mejor que pueden", entonces habré hecho mi trabajo".

Las mujeres en Afganistán a menudo están estigmatizadas por dejar su casa, buscar un trabajo o educación, es incluso peor para las que aparecen en televisión, ya que muchas han muerto por trabajar en ella pues no es bien visto por los conservadores. La actriz protagónica Leena Alam, comentó: "Es un poco peligroso, ayer estábamos filmando fuera y cuando dijeron acción me olvidé del peligro, pero cuando dicen, corte, y espero la siguiente escena siempre tengo miedo de que alguien me tire ácido o que me acuchille".

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Bajo el régimen talibán, la televisión está prohibida en Afganistán, pero hoy en día, y a pesar de ello, más del 50% de las casas tienen una, lo que ha supuesto un importante cambio en la sociedad.

Sharim Ahmad Kubuli, director de sondeos de Asia Fundations menciona al respecto: "En realidad los que tienen televisión tienen una mente más abierta, son más liberales, más educados. No tienen simpatía con los grupos armados opositores. Las mujeres ven más la televisión que los hombres".

La serie también denuncia el corrupto sistema judicial afgano. Definitivamente este programa de dos episodios no tiene miedo a las controversias.