Ya con Álex fuera de la casa, y con la relación formalizada entre Tony y Oriana, llegó el cumpleños de esta última después de que los concursantes disfrutaran de un día libre, alejados de la casa de Pirque. 


Tras disfrutar de una jornada repleta de actividades y diversión lejos del nido, fue el turno de volverse a reunir con todos los compañeros supervivientes a lo largo de esta experiencia de meses y celebrar el cumpleaños de Oriana.


Para ello la organización preparó una fiesta por todo lo alto en la que no faltaron atrevidos juegos de la mano de la visita previa de Karen. Con ella llegó una actividad tan subida de temperatura como es el body sushi, que consiste en posar sobre un cuerpo desnudo un montón de piezas de esta comida japonesa e ir degustándola poco a poco, desnudando el cuerpo de la persona que se ha ofrecido como mesa.

En este juego vimos a una Aynara más cercana y melosa con Hernán de lo que nunca la habíamos visto, y a una Liz pasada de revoluciones y tratando de saciar sus deseos más primarios a la mínima de cambio. 


Ya con la libido por las nubes, llegó el alcohol y la música a la fiesta de cumpleaños de la española, y con ella, más joteos... y más discusiones. La primera entre Tony y Eugenia después de que el primero viera a la concursante metiendo mano a la torta antes de que llegara la protagonista de la misma, provocando las primeras chispas en la casa.



Tras esta discusión, Liz se enfadó con Matías, con quien parece ya no habrá más joteo y ambos deciden separar sus caminos. Lo mismo que acaba haciendo durante la noche la que parecía una de las parejas más sólidas, como es la conformada entre Marco y Aylén.



Y es que Ferri, en mitad de la noche, y tras chocar en varios términos de una discusión, acaba perdiendo los papeles y diciendo cosas de las que parece se acabará arrepintiendo. La cosa no puede ir peor y en un momento de la noche Marco le dice a Aylén que su relación ha terminado. La duda radica ahora en saber si se reconciliarán o si la relación será imposible de recomponer.