Atentos al Mosasaurus del acuario sin delfines de Jurassic World de la foto, ese que se come un tiburón como si fuera una sardina. Este es el aperitivo que lanzan de promoción los productores a los amantes del Cine catastrofista y de mutación animal. Y sí, el dinosaurio en cuestión existió hace tiempo. 

Como ya está activa la web de Jurassic World -y muy trabajada, por cierto-, se pueden ver muchos jugosos detalles de lo que vendrá en la película.

El visitante de la página puede incluso creer que está viendo imágenes de un parque temático en tiempo real. Lo dicho, se puede pinchar en los primeros trailers y pistas de lo que se desvelará a los espectadores en junio.

De nuevo, Stephen Spielberg, como productor, vuelve a apostar por la hecatombe dinosáurica y ofrece una cuarta entrega en la que ha perdido a sus protagonistas más clásicos Jeff Goldblum, Sam Neil y Laura Dern, y ha reclutado a Chris Patt, Bryce Dallas Howard, Vincent D'Onofrio y Ty Simpkins, entre otros, para darle un aire renovado.

Ankylosaurus, Apatosaurus, Gallimimus y Stegosaurus son algunos de los dinosaurios que se podrán ver recreados en la reapertura de este centro para amantes de lo prehistórico, aunque el verdadero protagonismo se lo llevará este Godzilla de diseño que han llamado Indominus Rex y del que todavía no han soltado ni un selfie. Va dar algún que otro quebradero de cabeza a la gerencia de este parque temático que no escarmienta: cada vez que lo abren, convierten a los visitantes en carnaza para unos animales muy animales. 

Como siempre, la trama comienza cuando alguien tiene una genial idea y la lleva a cabo.

En el laboratorio de Hammond Creation dicen algo así como "vamos a coger un trozo de aquí y otro de allá de dinosaurio y echarle unas gotas de inteligencia a ver qué pasa" y, como no vieron Deep Blue Sea (1999), se llevan un buen susto.

Algo han contado ya de lo que pasará, les sale este I-Rex que jugará al gato y el ratón con ellos después de escaparse de su jaula y tomar un brunch de obreros.

Al dinosaurio en cuestión lo describen así: parece al T-Rex, ruge con un sonido equivalente en potencia al despegue de un Boeing 747, mide 12 metros, corre a casi 50 km por hora, tiene espinas en la cabeza y las patas superiores, le salen dos cuernos sobre los ojos y sus dientes se renuevan constantemente y… para darle un poco de salsa al tema, no caza para sobrevivir, sino por deporte. Diversión asegurada, si no se está de visita en este peculiar parque temático, claro.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más