Gracias a su rostro dulce se convirtió en Valeria, el personaje protagonista de la serie Ángel o demonio, emitida por Telecinco en el año 2011. Pero para entonces ya había logrado una candidatura a los premios Goya como mejor actriz revelación por Planes para mañana, donde deslumbraba más que la luz del ordenador por el que chateaba con Raúl, interpretado por Adrián Marín.

En la cinta de Juana Macías interpretaba a Mónica, una joven que lo último que quería era volver del instituto y ver el inhóspito ambiente que se había adueñado de su casa. No obtuvo el premio de la Academia española, lo ganó la pequeña Marina Comas por Pa negre, pero el talento de Aura ya había quedado plasmado en la pantalla y los productores no podían dejar pasar el potencial que la actriz demostró tener.

La madrileña supo aprovechar su creciente popularidad para involucrarse en series de Televisión y en películas que formarían parte de las listas más aplaudidas de la última década. La Pecera de Eva o Crematorio en la pequeña pantalla y Promoción fantasma en la grande, fueron trabajos que lanzaron su nombre al lugar que debía empezar a ocupar: el la magnífica actriz que era con papeles que le permitían demostrar su valía.

Y con todo, aún no había llegado su momento. Carla, el siguiente personaje al que se enfrenta, era todo un reto que hizo mucho por convertirla en la renombrada profesional que es hoy. Moverse en ese mundo de intriga creado por Oriol Paulo en El cuerpo fue un auténtico paso adelante.

Que una película se vea en los cines y luego tenga, en su emisión por televisión, más de dos millones de espectadores, significa que el trabajo es atrayente y que el resultado ha convencido, porque del cine no se sale hasta que el film no termina, pero en la televisión, si algo no gusta, es muy fácil cambiar de canal.

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Stockholm supuso su consagración definitiva en la salas. Su personaje era "ella", a secas, y Garrido le regaló su carisma y su sensibilidad y la transformó en un icono del Cine español contemporáneo. Aura fue entonces la muchacha triste y torturada que encuentra una alegría a la que agarrarse en una noche de copas cualquiera... Otra nominación al Goya la esperaba, pero tampoco pudo vencer en esa temporada de premios, ya que Marian Álvarez, por La herida, consiguió sumar más votos que ella.

Pero Aura continuó seleccionando guiones prodigiosos y actualmente la vemos en Televisión Española, cada semana, con El Ministerio del Tiempo, una serie de ciencia ficción cuya sola emisión del primer capítulo ha levantado una expectación de cara al resto de la temporada como pocas veces hemos detectado.

Y en breve disfrutaremos de nuevo de su talento en la gran pantalla, exactamente cuando se estrene Vulcania, un thriller donde la acompañará el siempre extraordinario José Sacristán. Aura Garrido ya es sinónimo de garantía, por eso nos quedan por delante muchas alabanzas que dedicarle.