Los líos no acaban en el nido de Amor a Prueba. Cada día que pasan dentro de la casa, las parejas que están en su interior tienen más dudas sobre la veracidad del amor de la otra parte. Lo cierto es que, visto lo visto, tienen motivos para estar alerta.  

Más dudas que nunca está despertando la relación entre Aylén y Marco. La vuelta a la casa de Michelle ha despertado la parte más animal de Marco y eso es algo que a la pareja oficial de este no parece gustarle nada. 

Tanto es así que el devenir de los acontecimientos les ha hecho entrar en un peligrosísimo juego de celos que no sabemos adónde los va a llevar.

 El físico espectacular de la modelo brasilera es un regalo de arriba y Marco no tiene ninguna intención de perder la oportunidad de pasar el máximo tiempo junto a la carioca respondiendo al flirteo de Michelle, y todo con la argentina como espectadora de excepción de un tonteo que ya les ha causado más de una discusión.  

Tal es el enfado de Aylén ante el cambio de actitud de Marco respecto a ella que, como venganza, la argentina ha decidido acercarse primero al propio Ferri y luego a otros habitantes en busca de despertar unos celos que parecen estar llegando en cuenta gotas a su jote.

Si esto sigue así, podríamos estar viviendo el enésimo caso de intercambio de parejas dentro del nido.

 Lejos de quedar ahí, otros dos integrantes del nido no están desaprovechando para nada el tiempo, sino más bien todo lo contrario. Eso es lo que está sucediendo entre Adriana y Eduardo, quienes han decidido echar toda la carne en la parrilla ante la ausencia de Pilar. La falta de la figura del vigilante está haciendo que Edu baje la guardia con Adri y nadie sabe lo que puede suceder en las próximas horas.

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Televisión

Tan caliente se ha estado poniendo la cosa que, en las últimas horas, ha tenido lugar una prueba de lo más hot dentro del nido. Karen Paola volvía a la casa y les proponía un juego muy serio: Batir el récord Guinness de parejas besándose durante más rato al mismo tiempo.  Como era de esperar, los jotes no dudaron un segundo en ponerse manos a la obra. La estampa fue de los más romántica

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