Las últimas horas han dejado de todo en la casa de Pirque. Relaciones que se acaban por un lado y relaciones que comienzan, o están a punto de hacerlo, por otro. La casa de los líos lo es ahora más que nunca.

Después de un tiempo pensándolo, Julia decidió por fin poner fin a su relación con Michael. Después de un alejamiento por parte de ambos, esta se ha dado cuenta de que ya no quiere estar con el ex de Liz y se lo comenta a Michael. Como estas cosas se huelen desde hace tiempo, a este no le sorprende mucho y no tarda en buscar el calor fuera de las sábanas de la que hasta ahora había sido su amada.

En paralelo, una profunda conversación entre Pedro y Michelle se fragua.

La brasilera, que nota que dentro de la casa ya puede confiar en muy pocas personas, recibe una frase de su amigo que altera la convivencia de la casa de manera definitiva: "Haz lo que tengas que hacer con tu vida y que eso te haga feliz".

Tras esta charla, y después de darle una vuelta a las palabras de su amigo, la modelo acaba el día buscando a Michael. Michelle sabe que acaba de romper su relación con Julia y es el momento de provocar un acercamiento para ver cómo responde este.



Ya por la noche, con las luces apagadas y con ambos en la cama se produce el momentazo de las últimas horas, Michelle besa a Michael y lo hace a pocos metros de Julia, que se convierte en convidada de piedra y en espectadora de excepción de un beso del que hasta hace pocas horas era su pareja y de una de las concursantes más despampanantes del concurso.

Vídeos destacados del día

Por otro lado la vuelta de Leandro a la casa también está provocando todo un terremoto, al menos en el corazón de Aylén. Aunque oficialmente sigue con Marco y sólo son dos ex hablando de sus cosas, lo cierto es cada vez pasan más horas juntos y se divisa una vuelta sin retorno a la relación que mantuvieron en el pasado. Algo que pone muy celoso a Marco. Un sensual baile entre pretendidos y pretensores ha puesto el colofón a un arranque de semana que promete seguir dejando besos, amoríos... Y quién sabe si infidelidades.