La gala fue conducida como estaba prevista por el actor malagueño Dani Rovira, quien se presentó algo nervioso y quien puso humor a la gala,que tuvo varios fallos. Lo que más se echó en falta en esta edición han sido los gags. Los chistes del cómico no fueron del todo brillantes aunque el público sí que los aplaudió.

La gran triunfadora de la noche fue la película de Alberto Rodríguez, "La isla mínima" que se llevó 10 premios de los 17 a los que estaba nominada. Lo que dejó bastante desilusionada a las otras producciones nominadas que se tuvieron que conformar con lo que la película les dejó. En la ceremonia predominó el tiempo, quien no se cumplió como estaba estipulado y lo que llevó a que la gala terminará casi una hora después de lo que se tenía previsto.

Las películas menos favorecidas fueron "Magical Girl" quien se llevó sólo un premio, a "mejor actriz protagonista" que le fue entregado a Bárbara Lennie, quien a pesar de llevarse uno de los "premios gordos" fue el único que se llevó el film. Por su parte "El Niño" se llevó tres Goyas y "Ocho apellidos Vascos" se quedó con tres.

Las actuaciones musicales comenzaron muy bien pero a lo largo de la velada fueron varios los problemas que tuvieron. Primaba el problema de sonido, acompañado de discusiones por el tema de la planificación, que se notaron en más de una ocasión. Y claro está cada uno que subía al escenario se excedió un par de minutos más de lo que le correspondía lo que llevó que la gala se extendiera casi una hora más de lo previsto.

El toque distintivo lo dio Pedro Almodóvar cuando entregó el Goya de Honor a Antonio Banderas, quien aclaró que el discurso estaba dirigido a sus amigos de la cultura y del Cine español, aclarando que para El Señor Wert no estaba incluido.

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Ya que Almodóvar tiene muy mala relación con Wert y si accedió a asistir a esta gala fue exclusivamente porque Banderas pidió que fuera él quien le entregará el premio.

Para Antonio Banderas si fue una noche mágica ya que recibió el galardón honorífico de manos de su gran amigo y se emocionó muchísimo al dedicarle el premio a su hija Stella del Carmen. La ceremonia dió fin casi una hora después de lo que estaba previsto con el acompañamiento de "La piel que habito".