Opiniones encontradas entre el presidente de la NBC y vicepresidente de Comsat y los espectadores, ante la forma de actuar de su titular de informativos de la tarde The Nightly News, el popular Brian Williams. Cara al público, Williams ha perdido toda credibilidad, y de ser una de las 25 personas más creibles ha pasado a estar en el puesto 835 para la audiencia. Por otro lado, Steve Burke, presidente de NBC y vicepresidente de Comsat, pone en titulares en el NBC News, que el presentador se merece otra oportunidad, dandole así poca importancia al engaño.

Al parecer, el presentador de los informativos de la tarde en la NBC, ha estado engañando a la audiencia sobre unos hechos que contó como anécdota de la guerra de Irak y de la catástrofe del huracán Katrina en primera persona, al afirmar que cuando viajaba en helicóptero, fue alcanzado por el enemigo, entre otras más anécdotas curiosas y por supuesto arriesgadas. Antes de que todo esto saliera a la luz y Williams tuviera que reconocer su engaño, la propia cadena había estado indagando sobre lo que relataba su compañero a fin de consolidar sus palabras.

Ahora que ya todo se sabe, la cadena NBC, ha sancionado a Brian con seis meses de suspensión, que en la práctica supone una multa de cinco millones de dólares, aunque este castigo impuesto por la cadena, no es nada comparado con el que recibirá de su audiencia fiel al versen engañados. No creo que eso le interese a la NBC en absoluto.

De momento, las opiniones sobre sus actos, es que no han caído demasiado bien a la presidenta de NBC News, que le ha reprochado su actitud como director de Nightly News, afirmando esta, Deborah Turness, que Brian no tenía necesidad de esto perdiendo así su integridad ante las noticias de televisión.
Ahora su programa sigue en antena, dirigiéndolo Lester Holt, que continuará llevando a cabo el informativo respetando su franja horaria.

El verdadero problema que se le plantea a la cadena y a su director, es el encontrar a alguien que sustituyera a Williams si al final deciden prescindir del presentador, que además acaba de firmar contrato por cinco años y diez millones de dólares al año. Quizá estos sean motivos más que suficientes para estudiar el problema y optar por la idea de la suspensión quitándole importancia al hecho. El presentador, como era de esperar, se defiende alegando que es capaz de retomar las noticias siendo fiel y creíble para el público.