Laura Cuevas ha sido la última expulsada del reality. Y en el plató estaban esperándola Anabel Pantoja y Kiko Rivera con muchas ganas de ver a su enemiga. Anabel Pantoja no tenía porqué estar en el plató, ya que su participación era defender a su primo Kiko Rivera mientras estuviera dentro de la casa, una vez, que Kiko abandonó, Anabel ya no forma parte de los colaboradores. Pero viendo la inminente salida de Laura Cuevas, no se la quiso perder. Y la sobrina de Isabel Pantoja pidió permiso a la producción para estar presente.

El plató fue una continua pelea entre la familia Pantoja y Cuevas, primos contra primos. A tal punto que Kiko estuvo dos veces a punto de comenzar una pelea, a lo que él aclaró que a Laura no le podía pegar pero que a su primo si.

Fue su prima Anabel quien los separó.

David es el primo de Laura y quien la ha defendido, claro está, según las afirmaciones de Laura a los que la familia Pantoja no están nada de acuerdo. David no sólo altera los nervios del clan Pantoja sino también del conductor del programa Jordi González, ya que lo hace callar más de una vez, y al chico no se le da nada bien acatar órdenes.

Antes de saber que la expulsada era Laura los nervios estaban a flor de piel, y tuvieron varios enfrentamientos. Pero cuando la expulsada llegó al plató, el ambiente se caldeó demasiado. Anabel Pantoja comenzó a burlarse de la recién llegada, que vino demasiado eufórica, diciendo que había sido la mejor experiencia de su vida. Jordi pidió a Anabel disimuladamente que la burla no se permitía en el programa, así que hiciera el favor de no hacerla.

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A lo que la prima de Kiko se mantuvo al margen por unos minutos, preparándose para cuando pudo hablar.

Los comentarios que hizo Laura en contra de Isabel Pantoja sacaron de quicio a su hijo que perdió la paciencia y animó a David que se fueran juntos fuera del plató. Varios asistentes del público tuvieron que sujetar a Kiko para que no agrediera al Cuevas, pero finalmente fue su prima Anabel quien lo invitó a que se cambiará de lugar, para tratar de calmar un poco los ánimos.

Para Kiko Rivera fue un mal momento escuchar todas las barbaridades que aún podía seguir diciendo la hija del mayoral de Cantora. Porque sino tenía bastante con todo lo que había escuchado en los vídeos, aún seguía en el plató con sus confidencias y atacando a la familia Pantoja.