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La tensión por la cercanía de la sanción, que aunque no sepan en que va a consistir, hace que se preocupen y estén algo más susceptibles de la cuenta, y con la típica frase de que en la casa todo se magnifica se ha armado una gresca entre dos machos alfa de la casa.

Todo se desarrolló en la cocina dónde Coman estaba cerca del fregadero, perenne como una hoja de cualquier árbol caduco, y el compañero Fede se acercó con una cacerola hirviendo al mismo sitio que estaba el moreno, con la intención de poner allí el artefacto que con tanto cuidado llevaba.

El novio de Ylenia increpó a Coman diciéndole que era una pesadilla de hombre, además con un tono un tanto alto para el que suele usar el italiano y también un mucho despectivo.

De momento el afectado se giró y le advirtió que no le chillara por dos veces y recordándole, como si en vez de cerebro, el italiano tuviera un tomate de huerta, que él se encontraba allí antes de que el paisano de Rafaela Carrá apareciera con su cacerola hirviendo, que estaba tirando agua.

Fede volvió a arremeter contra Coman con una frase que bien podría haber empezado una guerra mayor. Sus palabras exactas fueron, haz lo que te dé la gana, no me toques las narices. Viendo que la cosa se iba a incendiar en breve saltaron Belén e Ylenia para intentar calmar las aguas, que se estaban poniendo un tanto turbias.

El resultado es que el morenazo manda callar al Oráculo rubio de la casa y se va, y la Esteban intenta calmar a ambas partes comentando el posible problema doméstico que pudiera ocurrir.

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Pasado el tiempo todos se sientan a comer menos el ecuatoguineano, que no da señales, tan sólo Belén le llama para que acompañe a todos sus compañeros en la mesa, aunque no le hace ni caso y sigue enfurruñado.

Lo que está claro es que la tensión se masca y queda toda una gala de nominaciones y el resultado de la sanción, que creo que es el motivo fundamental de la tensión, ira y enfado de la casa. Quizás cuando escuchen la decisión de la dirección del programa sea la poca mecha que hace falta para quien tiene algo contra la princesa del pueblo pueda focalizar más sus ataques contra ella.