No se lo podía explicar, ella, la "Reina" siendo abucheada por su pueblo cuando saltó a la palestra en la pasada Gala. Los símbolos de incredulidad tras el suceso eran evidentes y, después de la tormenta, la Esteban hacía examen de conciencia.

Belén Esteban es una especialista en programas de Televisión, pero parece ser que el "caire" a Gran Hermano no se lo ha cogido todavía e ingenuamente cree que la audiencia acepta explicaciones sobre las conductas en la casa. Así, Belén piensa que en el momento que salga a la calle, y le pueda explicar a sus "súbditos" porque hizo esto o aquello, volverá a recomponer su maltrecha imagen.

Entre tanto, las intenciones de voto siguen variando, pero hasta el más optimista de los seguidores de Belén Esteban asocian el mayor porcentaje de expulsión con su figura y salvo "sorpresón", que todo es posible tratándose de la Esteban, las apuestas parecen estar más centradas en si se abucheará a Belén a su llegada al plató o si se respetará su dolor por haber sido expulsada. En Sálvame, por ejemplo, no dan un duro por el hecho de que la audiencia no va a abuchear a Belén y el propio Kiko Hernández, su más acérrimo defensor, aconseja a sus seres queridos que no acudan a la próxima Gala de GH VIP para evitar un dolor de corazón.

Pero es que si ver abuchear a Belén va a tener efectos sísmicos y, dependiendo de su afinidad por la concursante, contradictorios, lo que no me negarán ustedes es el "Gran Morbo" que tiene ver la reacción de la Esteban tras los abucheos.

Vídeos destacados del día

Vamos ¡Yo no me lo pierdo! ¿Sacará su vena sensible y se derrumbará ante la audiencia? o, por el contrario, hará gala de su chulería característica y, al más puro estilo de Jordi Pujol, aprovechará la ocasión para echarle un tremendo "puro" a los espectadores.

La reacción es imprevisible y si yo fuera el dueño de una casa de apuestas incluiría estas dos reacciones en mi panel de apuestas. Conociendo a Belén, lo poco o mucho que la televisión permite, yo me decantaría por la segunda; sin embrago, Gran Hermano es impredecible y uno puede llegar a pensar que la presión de la audiencia puede ser un bálsamo para amansar a las "fieras". La verdad, todavía tendré que pensar un poco para ver en que apuesta invierto mi dinero, pero lo que sí que parece claro es que el morbo incipiente de ver cómo reaccionaría Belén al ser abucheada es más atractivo que seguir viéndola mal meter en la Casa. No se impacienten, ya queda poco y ¡Vayan haciendo sus apuestas!