Si hay algo que que queda claro en el reportaje de Jalis de la Serna emitido el pasado martes en el prime time de Antena 3 dentro del programa “En tierra hostil”, es el devastador panorama que quedó reflejado de la sociedad de Corea del Norte.

Alejandro Cao de Benós, español y único extranjero encargado de representar al país norcoreano fuera de sus fronteras, en la “decadente” sociedad occidental, estuvo en todo momento presente durante el rodaje, no rehuyó ninguna pregunta, tal como el propio Jalis de la Serna reconoce en Twitter y describió una sociedad idílica y feliz en un país en el que todo está perfectamente organizado, pensado y estructurado.

Vamos, que un ciudadano no tiene ni que pensar, porque ya lo hace el estado por él.

No obstante, de cara a una mente occidental, el panorama es devastador. Calles limpias, impolutas y cómodas en la capital, Pyongyang, dan paso a multitudes de personas que andan perfectamente organizadas, casi con paso marcial, evitando las cámaras y con sonrisas forzadas. Pura felicidad en el paraíso de los trabajadores, como insinuaba orgulloso ante las cámaras el español Cao de Benós.

El reocrrido estuvo en todo momento guiado por el propio mandatario de origen catalán, junto con dos “guías” que controlaban cuanto se grababa y se decía. Por supuesto, las visitas eran a la mayor gloria del Estado de Kim Jong-un. Todos sus logros, sus grandes monumentos, el patriótico, alocado y paranoico culto a un gobernante que más parece un dios que un jefe y sus dos progenitores, su padre y su abuelo.

Vídeos destacados del día

Además, cada entrevista con las gentes locales estaba preparada, ensayada y pensada. Es como si el presidente hablase por su boca. Hasta las sonrisas eran terriblemente falsas y forzadas. Los niños son adoctrinados y condicionados desde su nacimiento, viviendo en una sociedad fuertemente militarizada. Pura paranoia, odio a Estados Unidos y delirios de grandeza estrambóticos.

Finalmente, el equipo de “En tierra hostil” viajó hasta Corea del Sur para entrevistar a dos huidos del régimen norcoreano. Sus declaraciones fueron absolutamente descarnadas. Torturas, campos de concentración con más de 30.000 trabajadores y una imagen de su realidad muy distinta y distante del idílico paraíso laboral que Cao de Benós trató de reflejar en el reportaje.

Polémica en las redes

Por supuesto, el programa no ha estado exento de polémica en las redes. Tal y como era de esperar, el representante español no ha estado conforme con el resultado, y suma nuevas críticas a un vídeo que ya colgó en Twitter en el que veíamos a de la Serna cantando con otros periodistas en el autobús.

Acusa al de Antena 3 de no haber cumplido con su palabra, a lo que este responde con un agradecimiento por no rehuir a las preguntas realizadas durante la grabación.

En definitiva, un panorama tan desolador, caótico y delirante que es incomprensible cómo la sociedad internacional no es capaz de parar la locura. Aunque viendo su actuación en lugares como Irak, Siria o Afganistán, tampoco es de extrañar. Los derechos humanos no parecen ser de interés si el país no tiene recursos naturales importantes y beneficiosos para Occidente.