A Nicole le está superando la situación dentro del Reality show y la convivencia con sus compañeros va de mal en peor. Al principio, no tenía problemas con nadie; cuando Adriana Barrientos, su ya enemiga fuera de la casa, entró, los problemas comenzaron a surgir. Estos se intensificaron cuando Adriana decidió jotear a Tony y no paraban de discutir. Si pensaba que la cosa no podía ir a peor, estas ideas se esfumaron con el ingreso de Oriana en la casa.

La enemistad con Oriana y con Adriana desde el minuto uno hizo que Nicole no parase de provocarlas para discutir, y a su vez las diferencias con Tony iban creciendo, hasta el punto de que el italiano quisiese acabar la relación con ella. Ella se sentía amenazada por los celos y la posibilidad de que su pareja se fijase en Tony, de quien había sido exnovia, y empezó a comportarse de una forma para llamar la atención. Romina también decidió jotear a Tony, y acabó harta por las constantes discusiones de la pareja. Antes ella intentaba aconsejar a Luli para que arreglase los problemas con su pareja, pero ahora Nicole también la considera su enemiga. A esta lista también se ha sumado Aylén, ya que Luli considera enemigo a todo aquel que no le dé la razón, y ella se lleva muy bien con Oriana y Adriana.

La chilena se ha dedicado a buscar tijeras y ponérselas a Adriana en la cama para acusarla de haberle cortado el pelo, a pegar un papel en la cama de Oriana con la frase "Te quiero" y la firma de Tony, haciéndose pasar por él, despertar a todo el mundo muy temprano, etc. Es un comportamiento que incomoda a todos los concursantes puesto que dificulta una buena convivencia, y un poco ridículo puesto que ya le confesó a Tony que había inventado toda la historia del pelo para llamar su atención.

Luli está consiguiendo que Tony y Oriana se acerquen más que nunca dentro de la casa y se está complicando la vida a sí misma. Hernán, uno de los pocos apoyos que tiene en la casa, comenta con sus compañeros que está muy saturada y no entiende por qué le ha pasado eso.